OPINION
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Duhalde parece ser el único pez gordo de la política actual que entiende que Macri, más que ser presidente, lo que quiere es haber sido presidente, terminar de una vez su aventura política y volver al único núcleo de pertenencia que reconoce: el de los Newman Boys. Macri ha sido incapaz de armar una estructura propia a nivel nacional porque, como ha repetido tantas veces, sólo puede confiar en “mis únicos verdaderos amigos, los del colegio”. Y a los Newman Boys ni les gusta alejarse mucho de su lugar de origen (léase, trasladarse al interior) ni encuentran en el interior “equivalentes idóneos”, porque los Newman Boys son una entidad famosamente endogámica, incluso dentro de su clase: no sólo se sorprenden de que el resto del mundo no sea como ellos sino que creen que es imposible ser como ellos viniendo “de afuera del colegio”. Tan endogámicos son que ignoran que en su propio medio social son considerados sinónimo de cabezas huecas: el Newman Boy es el equivalente masculino de lo que representan las modelos en el género femenino; el Newman Boy es el epítome del rugbier después del rugby.
A su manera, los Newman Boys saben de sus limitaciones y, durante años, se mantuvieron acotados a dos rubros: el campo y las finanzas. En ambos casos hicieron lo único que saben hacer, que es hacer plata con plata. El problema del Newman Boy es que no sabe qué hacer con la plata: ignora cómo convertir dinero en desarrollo, de la especie que sea. El Newman Boy sólo sabe hacer lo mismo una y otra vez, porque su única referencia, su único modelo, su único espejo son los demás Newman Boys.
Los Newman Boys van juntos al colegio y a la universidad, juegan al rugby juntos y después al golf, se casan y tienen hijos juntos y hasta se separan juntos (son de casarse por segunda vez con la ex de un Newman), viven juntos y veranean juntos (antes era el triángulo Recoleta-La Horqueta-Punta del Este; ahora se sienten federales porque han extendido su radio de influencia hasta Pilar), y por supuesto hacen negocios juntos, y mandan a sus hijos al Colegio Newman y los fines de semana van al Club Newman a mamar el espíritu Newman encarnado en la jornada de rugby dominical.
Cuando los padres de Macri mandaron al nene al Newman fue, por supuesto, para colocarlo socialmente. Pero la mimetización fue tal que el hijo se volvió mucho más hijo del Newman que hijo de su padre, y ahí empezaron los problemas. En lugar de sumarle capital social y presentabilidad a la red de poder del padre, el hijo empezó a sentir vergüenza de la manera en que éste se comportaba, en los negocios y en la vida. Lo veía tal como lo vieron desde el primer día los papás de sus compañeritos del colegio. Hace mucho que Macri mira desde ahí a su padre y al resto del mundo. Es más: estoy convencido de que Macri quiere (si es que todavía quiere) ser presidente para los Newman Boys y en nombre de los Newman Boys. No por ambición propia ni por duelo con el padre, aunque se odie con el padre.
Algo demencial pasó entre Macri y los Newman Boys después de la década menemista y del derrumbe delarruista: como si se hubieran mirado mutuamente y vieran, cada uno en el otro, su destino histórico. Qué habrán pensado: ¿hasta nosotros podemos ser gobierno, si Mauricio pudo en Boca? ¿El país necesita del Newman? En todo caso, una locura. Ahí los tienen diez años después: con una intendencia que les quema en las manos, con nula proyección nacional, con dos zorros viejos como Magnetto y Duhalde quemándoles las cabezas, con unas ganas que ya no saben ni disimular de dejar la política y volverse a sus casas. Cuando los ricos se iban de vacaciones, no fijaban de antemano la fecha de retorno: volvían cuando se cansaban de estar de vacaciones. Macri y los Newman Boys parecen estar sintiendo lo mismo de su temporada en la política, confirmando para el resto del país lo que ya su clase pensó siempre de ellos. Todo un destino histórico.
Nota Original: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-150970-2010-08-08.html
10 de agosto de 2010 a las 10:31
Otro titere mas... pobre de vos Juan Forn.
10 de agosto de 2010 a las 11:08
Juan Forn, pero vos no sos tan Newman Boy como Mauri? Qué te pasa? Estás resentido con Mauri porque te cargaba en el colegio?
11 de agosto de 2010 a las 18:06
trise lo tuyo juan
12 de agosto de 2010 a las 1:02
Bien Juan Forn!! Yo trabajé en el Newman y sé de qué hablás. En mi época los profesores comentábamos que iban a terminar como la realeza europea, de tanto casarse entre ellos, jeje...
12 de agosto de 2010 a las 15:47
Para ser un "intelectual" reconocido y elogiado por sus pares , acaso sera inaceptable haber ido al colegio Newman u otro privado ??
Es que solo despreciando, y burlandose de el colegio donde fue Juan Forn (Newman), pretende ganarse el elogio de otros "intelectuales" ?? Porque no se lo trata de ganar con talento y novelas excelentes ?? No sera mas positivo de este modo ? Vamos Juan ezfuerzo y talento en lo tuyo!!!!!!!!!
13 de agosto de 2010 a las 0:49
Esta fue la respuesta de otro newman boy.
Leyendo la nota de Juan Forn en Página 12 lo único que me lleva a pensar
> > es que Juan, otro Newman Boy, escribe desde el resentimiento de ser un
> > triste escritor olvidado por el mundo de las letras de nuestro país.
> > No voy a defender a Mauricio Macri, es bastante grandecito y se defiende
> > como puede. Políticamente ustedes saben que me encuentro en la vereda de
> > enfrente de Mauricio, pero me sigo considerando orgullosamente un Newman
> > Boy.
> > Las características del Newman boy detalladas por Juan Forn son
> > antojadizas y demuestran la tristeza del que quiso formar parte de esta
> > entrañable comunidad y no pudo o no supo.
> > La envidia es uno de los peores sufrimientos. Los escritores a veces
> > logramos plasmar ese sentimiento en nuestros escritos, al igual que el
> > rencor, el odio, los desaires y a veces no nos cuestionamos si ese dolor
> > en el alma es culpa de nuestros ocasionales compañeros de la vida o de
> > nuestras propias e íntimas debilidades.
> > Juan afirma que los Newman boys no nos fuimos a vivir al interior, puedo
> > decir de mi parte que doy gracias a Dios habernos movido a Mar del Plata
> > hace ya 18 años.
> > Que somos “cabezas huecas”, 27 años dedicados a la política nacional y 18
> > años a la vida política que avalan mis escritos y cientos de
> > correligionarios (a lo mejor Juan no sabe qué significa lo de
> > “correligionario”), periodismo y escribir. Sin ganar un mango.
> > Por el “pancho y la Coca”.
> > Por el enorme placer de hacerlo para que otros puedan disfrutar, coincidir
> > o criticar mis ideas y proyectos.
> > El rugby de Newman es quizás su mayor gloria. Un colegio contra grandes
> > clubs de rugby, convirtiéndose gracias a su rico historial dentro del
> > mundo de la ovalada en uno de los principales actores de este maravilloso
> > deporte argentino.
> > Es una lástima Juan Forn que nunca hayas probado jugar, a lo mejor le
> > hubieras tomado el gusto y no te sentirías como una mujer despechada
> > escribiendo desde el Municipio de la Costa ¿Gessell?
> > Cuando haces referencia a los Newman Boys y hablás de sus “limitaciones”
> > acotando que no sabe “cómo convertir dinero en desarrollo” quería
> > mencionarte sólo dos ejemplos (aparte de Macri) que son exitosos y también
> > fueron parte de este gran grupo humano.
> > El primero es Francisco De Narváez, uno de los pocos políticos que
> > pudiendo vivir “la vida loca” se ha dedicado de lleno a la política.
> > Sacando dinero de su propio bolsillo y apostando a una moderna y creativa
> > forma de hacer política. Sin ir muy lejos,
16 de agosto de 2010 a las 9:57
Lamentable lo tuyo, denotas una gran bronca hacia tus raices ¡¡¡, sera porque no pudiste ser¡¡¡