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El 24 de diciembre pasado algunos medios de comunicación dieron a conocer la noticia de que el juez federal Reinaldo Rodríguez había rechazado la competencia que le atribuyera la cámara rafaelina en la causa Silvia Suppo. Tanto los hijos de Silvia como las organizaciones y personas que integran el Espacio Verdad y Justicia por Silvia Suppo, insisten en el carácter político de su asesinato y continúan exigiendo una investigación seria del crimen en el ámbito federal.

Es llamativo que la información haya circulado en algunos medios gráficos mucho antes de ser notificada la querella, algo que ya viene ocurriendo y que constituye una más de las tantas irregularidades alrededor de la causa Suppo. En este sentido, Guillermo Munné, uno de los abogados de la querella sostiene que no se sabe de dónde sale la información. "Reclamamos una actuación judicial a la altura de la gravedad de la causa, que respecto de muchos elementos debe preservar condiciones de seguridad para no degradar la investigación que se requiere", explicó. "También es llamativo y de lamentar, el activismo de algunos pocos medios que consultan sólo fuentes contrarias al reclamo de los hijos de Silvia Suppo y que se oponen a la exigencia de otro tipo de investigación difundiendo groseras descalificaciones. La gravedad del caso también requiere de profesionalidad informativa", agregó Munné.

La decisión de Rodríguez de rechazar que la causa Suppo sea tratada en fuero federal se contradice con lo dispuesto por la Cámara de Apelaciones de Rafaela, por lo que se impone la intervención de la Corte nacional como órgano superior de los dos ámbitos judiciales. Por lo tanto, no se requiere una apelación de la querella, sino que esta decisión del juez federal será necesariamente revisada por la Corte Suprema de la Nación.

Ante esta decisión, los hijos de Silvia y el Espacio Verdad y Justicia por Silvia Suppo sostenemos que desde hace nueve meses venimos luchando por una investigación seria que esclarezca el terrible asesinato considerándolo como un crimen político que debe ser abordado en la justicia federal. Respecto del carácter político del crimen Munné aclara: "Al ser Silvia Suppo víctima y testigo en las causas sobre crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar, la posibilidad de haber sido atacada por esa razón es una cuestión que requiere una investigación plena. Su asesinato se comete en un contexto de gran cantidad de amenazas y ataques contra otras personas que impulsan en nuestra provincia esas causas de lesa humanidad".

Es de destacar la gran cantidad de irregularidades cometidas a lo largo de estos meses por quienes deberían haber garantizado una investigación seria del asesinato. "La explicación brindada por los dos detenidos confesos no se corresponde con la ausencia de señales de defensa o resistencia por parte de Silvia Suppo, con un ataque directo para asesinarla, ni con la ausencia de toda huella en el lugar. Desde la primera intervención de la policía, arruinando la investigación de la escena del crimen, las irregularidades se multiplicaron, interfiriendo sobre testigos, ocultando elementos de pruebas, omitiendo la búsqueda de otros. El juez de instrucción de Rafaela Mognaschi ha tolerado tales irregularidades y como querellantes las hemos denunciado ante el área de asuntos internos de la policía provincial. Lo cierto es que una investigación compleja y profunda como la que se requiere todavía no se ha desarrollado y excede a la justicia ordinaria provincial y a la policía local", explicó Munné al respecto.

Para el abogado, dadas las características de este crimen y de la investigación que requiere,la causa debe pasar al ámbito de la justicia federal. "Esto ha sido reconocido por la Cámara de Apelaciones de Rafaela y es sobre lo que debe pronunciarse la Corte Suprema de la Nación. Respecto de la desaparición de Jorge Julio López, la misma Corte nacional ha señalado que corresponde a la justicia federal investigar los delitos que se pueden haber cometido para obstaculizar la tarea judicial federal respecto de responsables de crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar. Ese es el criterio que también corresponde aplicar para el homicidio sufrido por Silvia Suppo", señaló.

Es evidente que los crímenes de lesa humanidad no son delitos comunes y tampoco lo son aquellos cometidos para procurar impunidad a sus responsables. Esto es lo que los hijos de Silvia Suppo y el Espacio venimos sosteniendo hace nueve meses dadas las características de la víctima, y por lo que esperamos que la Corte Suprema de Justicia de la Nación decida que la investigación del asesinato de su madre y compañera sea tratada en fuero federal. Tratamiento que debió dársele apenas ocurrido su asesinato, que a más de nueve meses continúa sin esclarecerse.

*Integrante de Enredadera grupo de mujeres y feministas en el Espacio Verdad y Justicia por Silvia Suppo.


Nota Original: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/22-26929-2011-01-10.html


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El domingo 7 de noviembre marchamos exigiendo el esclarecimiento del crimen de Silvia Suppo, ocurrido a comienzos de este año en la ciudad de Rafaela. Silvia fue testigo clave en causas de lesa humanidad que condenaron al ex juez federal Víctor Brusa y a otros represores. Fue asesinada brutalmente en su negocio a pocos días del 24 de marzo. Irregularidades en el accionar policial y la falta de iniciativa para investigar el crimen por parte de la justicia rafaelina, hacen que sigamos pidiendo justicia. Además existen elementos que vinculan a represores de la última dictadura militar, por lo que exigimos que la causa sea elevada a fuero federal.

El lunes 29 de marzo de este año, Rafaela supo que algo había cambiado. Las vendas caían de los ojos, las miradas mostraban el signo de la incredulidad y de la bronca. La ciudad empezaba a ser otra.

Todavía siguen vivas las sensaciones de la primera marcha. Las amigas, amigos, compañeras y compañeros de Marina y Andrés, hijos de Silvia, éramos un puñado de nervios antes de salir a la calle. Habíamos convocado a esa marcha, sin saber muy bien qué iba a pasar. Llevábamos, en las manos temblorosas, los papeles impresos con las adhesiones recibidas y ordenadas vertiginosamente en apenas unas horas. El megáfono dijo: marchemos en silencio. Y la suma de muchos unos hizo que fuéramos todos marchando con la emoción en los gestos y el rostro de Silvia como bandera. Luego de dar una vuelta silenciosa alrededor de la plaza central, la lluvia nos obligaría a apretujarnos bajo la Recova (antiguo almacén de ramos generales de la ciudad, hoy abandonado). Allí dijimos: interminables adhesiones leídas una a una al resguardo de la lluvia impertinente, lluvia que forzó a reconocernos los cuerpos, a darnos calor, a mirarnos de frente. En ese gesto de nombrar en voz bien alta sentí que íbamos encontrando la fuerza para continuar, como si al leerlas recuperáramos a Silvia. Eso sí, en ese momento la voz no se nos quebró. Ahí, pienso, supimos que éramos muchos y muchas sintiendo lo mismo. Supimos que su asesinato nos marcaba un camino, y una responsabilidad. Viernes 2 de abril. La ciudad ya no es la misma.

La primera marcha nos llevó a otras, que recorrieron las calles cada mes que pasaba. Artistas locales, organizaciones sociales y políticas, personas que la conocían y personas que no, se comprometieron en la búsqueda de Verdad y Justicia, algo que no imaginábamos ocurriría en Rafaela, conociendo la difícil experiencia de Silvia y de Corcho, su compañero de vida en ese camino. Las marchas irrumpieron en el escenario cotidiano como símbolo y signo que otorga sentido a la lucha. Decidimos continuar con ellas, decidimos ocupar la calle, que cada vez se nos hacía más propia. Como si del hogar se tratara.

Una nueva marcha, a 7 meses de su asesinato, me hizo sentir la urgencia de contar, de comunicar "desde adentro". Adentro que refiere tanto al grupo que conformamos en la búsqueda del esclarecimiento del crimen, como a ese otro, que suele señalarse con la mano extendida apretada fuertemente sobre el pecho. Sí, el adentro de la subjetividad, el de las emociones.

Reiterando el gesto de estos meses, caminamos al encuentro de otros y otras que ya comenzaban a agitarse y a agitar sus voces y tambores. Desde lejos adivinamos los colores y la alegría que contagia la murga de "la Estación", como le llamamos abreviadamente al Centro Cultural y Social Estación Esperanza, una de las organizaciones sociales que conforma el Espacio Verdad y Justicia por Silvia Suppo y que siempre nos recuerda que la lucha se ejerce también en la alegría. El cine Belgrano es el que fija el punto de encuentro, en pleno centro de la ciudad. Abrazos, emoción, reencuentro con las organizaciones de derechos humanos que todos los meses viajan desde distintos lugares del país, especialmente de la provincia de Santa Fe: H.I.J.O.S Santa Fe, la Casa de los DDHH de Santa Fe, conformada por Madres de Plaza de Mayo, Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas y el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, representantes de INADI, los abogados de la causa Lucila Puyol, Paula Condrac y Guillermo Munné, entre otros. Emana de los gestos el convencimiento de que el asesinato de Silvia tiene claras connotaciones políticas. Sabemos quién era, por eso estamos en la calle.

Entre tambores, risas, baile, un nutrido grupo de manifestantes, comenzamos a caminar por Avenida Santa Fe a paso lento, saludando a quienes se van sumando en el trayecto. En medio de unos de los silencios que le permiten a la murga comenzar otro ritmo, alguien grita "compañera Silvia Suppo", y se oye un gigante "¡presente!" con el que la saludamos y le damos un lugar al lado nuestro en cada marcha.

La Plaza nos espera, a unos pasos de la Recova. Esa que desde aquel viernes en el que nos abrigó de la lluvia, se convirtió en otra cosa, indefinible, pero que contuvo el germen de la manifestación espontánea ante el horror y la injusticia. Un micrófono colocado en el medio de la calle es el que permite escuchar a Marina y Andrés pidiendo justicia por su madre, mientras desde una pantalla podemos ver a Silvia que nos dice lo que vivió, podemos ver imágenes de la primera marcha, y el documento que construimos desde el Espacio intentando clarificar el estado de la causa, y exigiendo que sea elevada a la Justicia Federal. Luego habla Stella Maris Vallejos que junto a Anatilde Bugna pasaron junto a Silvia aquellos duros días de detención clandestina. Guillermó Munné, como abogado de la causa, nos recuerda que debemos seguir exigiendo que sea tratada en fuero federal, y agradece a todas y todos los que durante estos siete meses seguimos pidiendo Verdad y Justicia por Silvia Suppo.

Silvia está en la calle y pide Justicia a través de las pancartas, de las banderas, de las voces, de postales. Invitando a moverse de la comodidad y el adormecimiento, una de esas postales dice: "¿Qué estás haciendo por Silvia Suppo?" y nos tiende una mano, o muchas.

* Activista feminista. Integrante de Enredadera, grupo de mujeres y feministas en el Espacio Verdad y Justicia por Silvia Suppo.


Nota Original: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/22-26080-2010-11-08.html