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  DANIEL DOMSCHEIT-BERG, EX SOCIO DE WIKILEAKS Y FUNDADOR DE OPENLEAKS.ORG

En el libro Dentro de Wikileaks el experto de seguridad informática cuenta la cocina de los tres años que pasó junto a Julian Assange divulgando los documentos secretos de todo el mundo. Explica por qué se fue del portal.

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Daniel Domscheit-Berg, 35 años, alemán, experto en seguridad informática. Empezó a trabajar en Wikileaks con su fundador Julian Assange casi desde el inicio y fue el vocero de la organización entre fines del 2007 y principios del año pasado. Se alejó para fundar su propio sitio web, OpenLeaks.org. En un libro de reciente publicación Dentro de Wikileaks (Editorial Roca), Domscheit-Berg cuenta la cocina de los tres años que pasó junto a Assange divulgando miles de documentos secretos de todo el mundo.

En una entrevista por videoconferencia desde Barcelona con Página/12, el balance que hace de sus años en Wikileaks es agridulce. Por un lado dice que Assange es genial y carismático, por el otro dice que es un egomaníaco que se cree James Bond. Acusa a Assange de falta de transparencia, pero no por deshonesto, sino por no compartir información. Dice que es arbitrario, caprichoso, machista y que no le importa nada, pero le dedica todo su libro. Y dice que el dinero que recaude del libro será usado para costear un sitio basado en las ideas fundacionales de Wikileaks. Aunque Domscheit-Berg asegura que profundas diferencias éticas y filosóficas lo separan de su ex amigo, queda flotando una sensación de pelea de cartel.

–¿Cómo se puso en contacto con Wikileaks?

–A través de un amigo, escuché algo, fui al sitio web y leí acerca de su orientación y filosofía, me uní al chatroom, así de fácil era en esos días, y empecé a trabajar en el proyecto. Yo tenía experiencia en temas de seguridad, venía de trabajar para una importante empresa estadounidense en seguridad de redes.

–¿Qué le interesó de Wikileaks?

–Que tenía un montón de ángulos técnicos interesantes, soluciones interesantes, problemas solucionados a través de la técnica y también del contenido del sitio. Y siempre defendí la libertad de expresión en Internet, yo que provengo de la computación encontré una respuesta filosófica y tecnológica en los servicios que Wikileaks brindaba.

–¿Cómo era Wikileaks al principio?

–Eramos cinco o seis, cada cual trabajaba en su casa. No había financiamiento, no había jerarquías, no había organización. El proyecto lo hacíamos voluntarios de distintas partes del mundo unidos por una filosofía.

–¿Y cuál es esa filosofía?

–La idea de un mundo más accesible y transparente fue lo que atrajo a todos los que formamos parte del proyecto. La posibilidad de crear una herramienta global en tiempos en que las fronteras nacionales se diluyen. La globalización de las comunicaciones y la seguridad nos ha acercado mucho, 200 milisegundos separan a Barcelona del rincón más pobre del mundo. Wikileaks ofrece un potencial tremendo por la manera en que podría crear una comunidad utilizando esta herramienta de comunicación, en un tiempo en que los medios tradicionales retienen información por presión de las corporaciones.

–¿Qué fue lo que lo separó de Assange?

–Todos invertimos nuestro tiempo energía y dinero en el proyecto. Para diciembre del 2009 el sitio se había vuelto muy popular. Habíamos publicado los mensaje de texto (de autoridades estadounidenses) del 9-11. Dos meses antes habíamos publicado los documentos de la crisis bancaria en Islandia. Tuvieron mucha difusión y mucha gente se acercó al proyecto, pero no recibimos donaciones. Entonces decidimos cerrar el sitio el 23 de diciembre para convencer al público de que nos apoye y anunciamos que lo reabriríamos si recibíamos donaciones para armar el proyecto de manera apropiada. Inmediatamente recibimos muchas donaciones en el 2010, suficientes para mantener el proyecto en funcionamiento. Cuando tuvimos el video del helicóptero Apache (que muestra a soldados estadounidenses disparando sobre civiles, entre ellos un camarógrafo de Reuters), Julian quiso venderlo por un millón de dólares. Fue la primera disputa que tuvimos. Julian quería ir a toda máquina y llenarse de dinero como una estrella de pop, y nosotros queríamos ir más despacio y construir el proyecto paso a paso, sobre suelo sólido. Ahí empezaron las diferencias. En el verano del 2010 la cosa se puso peor cada día que pasaba. Nos llamó miserables, desagradecidos e idiotas de chatroom. Decidió que él era el fundador, filósofo, programador y financista de Wikileaks. Dijo que no podíamos criticarlo, que él era el líder y no podíamos desafiar su liderazgo. Sentí que era imposible seguir trabajando con él.

–¿Qué otras peleas tuvieron?

–Te doy dos ejemplos. En el verano del 2010 publicamos los cables de la guerra de Afganistán. El se tomo un avión (a Londres) y negoció con The Guardian, el New York Times y Der Spiegel que tacharía los nombres de informantes en situación de vulnerabilidad. A nosotros no nos dijo nada hasta un día antes de la publicación, se había comprometido a tachar los nombres pero se había pasado el tiempo dando entrevistas y llevando la vida de una estrella de rock. Cuando le preguntamos nunca contestó. El día anterior a la publicación reapareció en el Chat y nos dijo: “Ah, sí, hay que editar 90 mil documentos y lo tenemos que hacer esta noche”. Después retuvo catorce mil documentos a pedido de The New York Times, para proteger a los informantes, pero nos dijo que él mismo había elegido los documentos. Se la pasaba mintiendo. Te doy otro ejemplo. En el 2009 conseguimos la información de más de cinco mil tarjetas de crédito con nombre, número y código de seguridad, todo lo necesario para usarlas. Tardamos dos semanas en convencer a Julian de no publicarlas, porque a él no le importaba lastimar a la gente. Quería transparencia total, revelaciones absolutas, sin tener en cuenta las consecuencias.

–¿Y cuál es el criterio de Wikileaks para publicar información?

–El criterio de Julian es “información de potencial relevancia ética, histórica o política”. El problema es que los errores ocurren cuando la persona responsable no escucha, no permite que lo critiquen, no rinde cuentas, y se maneja de manera autónoma con los medios. La frase preferida de Julian es “no necesitás saber eso”.

–¿Cómo se produjo su ida de Wikileaks?

–El desencadenante fue la acusación judicial en Suecia en contra de Julian (por asalto sexual). Todos pensamos que debió reaccionar de manera distinta a la acusación. Pero abusó de su poder como líder del proyecto Wikileaks al involucrar a la organización. Publicó un comunicado en nombre de la organización diciendo que tenía razones para pensar que la CIA estaba detrás de todo. Nosotros le habíamos aconsejado que tomara una licencia para defenderse y después volver a Wikileaks para no comprometer a la organización, porque a decir verdad las acusaciones no nos sorprendieron.

–¿Qué quiere decir con eso?

–Bueno, tengo que ser cuidadoso, ya que estoy patinando sobre hielo muy fino, no puedo decir mucho. Digamos que Julian es muy arrogante y chauvinista y tiene un concepto muy anticuado de cómo deben ser las relaciones entre el hombre y la mujer. Al mismo tiempo es muy brillante y encantador, y esa es una combinación peligrosa.

–¿Y qué opina de la campaña de persecución en contra de Wikileaks que revelaron los documentos publicados por Annonymous?

–Yo no creo que lo persiga la CIA ni nadie. Conozco instancias en que Julian dijo haber sido perseguido y vigilado y era todo mentira. A él le gusta la imagen de James Bond, le gusta la imagen de espía. Los documentos de Annonymous muestran que en diciembre del 2010 un banco estadounidense, el Bank of America, contrató a una consultora de seguridad para evaluar el riesgo, porque Julian había dicho públicamente que tenía documentos sobre un “banco americano”. Es cierto, teníamos un disco duro que un empleado había sustraído del banco, pero no había nada interesante, Quizás hay un archivo interesante, pero yo no lo vi y dudo de que Julian lo haya encontrado. Pero eso no le impidió salir al mundo a decir que le iba a causar un gran problema al banco porque se lo merecía. Eso es amenazar. Si tenés algo publicalo, si no callate la boca, en vez de andar amenazando con publicaciones que pueden no existir.

–Por ahí todavía no necesitó divulgar los documentos del banco porque todavía están circulando los documentos diplomáticos en los distintos diarios del mundo.

–La idea original no era distribuir sólo a través de los diarios, o a través de la BBC. En Rusia hay gente designada por Assange que vende Wikileaks. Esto también necesita aclararse.

–Bueno, es que sin los diarios no hay difusión. Ese es un problema que va a tener OpenLeaks si sólo publica en su sitio web.

–Es que no necesitamos mucha publicidad. Hay cierta confusión acerca de lo que hace OpenLeaks. Nosotros no publicamos documentos. No buscamos ser muy populares, sino desarrollar herramientas útiles para acceder a una red de informantes. Nosotros proveemos nuestra tecnología a organizaciones como Greenpeace para que pueda recibir documentación a través de una interfase segura. Actualmente estamos en una etapa experimental, trabajando con tres ONG y tres diarios para desarrollar y perfeccionar el modelo.

–¿Con quiénes?

–En este momento no le puedo decir. Cuando el programa esté listo, seguramente ellos querrán hacer el anuncio.

–No entiendo bien. Si alguien le quiere mandar un documento a Greenpeace o a un diario, por ejemplo, ¿para qué los necesita a ustedes?

–Es posible que no confíen en ese diario. Antes podían mandar la información por correo en un sobre Manila, pero no sabían si el remitente sería rastreado, nosotros la garantizamos que permanecerán anónimos. Internet implica un cambio cultural y nosotros podemos ser los sobres Manila de la era digital. Si nuestros servicios son necesarios, allí estaremos, si no, hay muchas soluciones posibles para distintos problemas.

sodonnell@pagina12.com.ar


Nota Original: http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-165672-2011-04-06.html

  EL FUTBOL COMO ARMA SECRETA

Aunque en 1989, según el recaudador de la campaña que lo llevaría a la presidencia, Menem recibió dinero libio, un cable de Wikileaks revela que en 1995 sólo quiso hablar de fútbol con el hijo de Khadafi.

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Alguna vez Muammar Khadafi anduvo en problemas menores y mandó a su hijo futbolista a pedirle a Carlos Menem que le diera una mano. Menem recibió a Khadafi junior en la quinta de Olivos en julio de 1995 y, para usar la expresión de Felipe Solá, practicó el arte de hacerse el boludo. Al final, el hijo del dictador libio se fue de Argentina con las manos vacías. Al menos ésa es la historia que relata un cable diplomático estadounidense filtrado por Wikileaks, al que tuvo acceso Página/12.

El cable tiene un curioso recorrido. Fue escrito en la embajada de Buenos Aires y enviado al Departamento de Estado en Washington, pero con copia a varios puestos militares en distintas ciudades del mundo, además de Comando Sur del ejército estadounidense, que entonces estaba basado en Quarry Heights, Panamá. El despacho, caratulado “confidencial”, un nivel de reserva intermedio, está firmado por el entonces encargado de negocios de la sede diplomática, Ronald Godard.

Cuando Godard mandó el despacho, Libia venía soportando hacía tres años sanciones durísimas impuestas por Naciones Unidas, debido a que el gobierno de Khadafi se negaba a extraditar a dos ciudadanos libios acusados de derribar un vuelo de PanAm en Lockerbie, Escocia, y matar a 259 personas en diciembre de 1988. Las sanciones se empezaron a levantar a partir de 1999, cuando Khadafi accedió a extraditar a los sospechosos, y sobre todo desde el 2003, cuando el Estado libio admitió su responsabilidad y accedió a pagarles diez millones de dólares a cada víctima.

Pero en 1995, cuando Al Saadi, tercer hijo de Muammar, visitó la Argentina, Libia estaba sujeto a un embargo que incluía tráfico aéreo, compra de armas, compra de equipos petroleros y el congelamiento de los depósitos libios en bancos extranjeros.

Aflojar sanciones

Menem, por su parte, ya había enviado dos naves argentinas a la guerra del Golfo, en 1991, y estaba desmantelando el proyecto del misil Cóndor, un año después. El máximo dirigente libio y Menem habían tenido una relación estrecha. Según Mario Rotundo, recaudador de la campaña presidencial de Menem de 1989, Khadafi había aportado fondos a la campaña del riojano.

Siete años más tarde, anoticiados de la llegada del joven libio, la embajada pensó que había sido enviado por su padre para intentar que Menem rompiera el boicot. “Alsadi, el hijo de 25 años de Muammar Khadafi (en realidad, tenía 23), junto con una comitiva de cinco o seis funcionarios libios no identificados, llegaron a la Argentina a fines de la semana pasada y fueron recibidos por el presidente Menem en la residencia de Olivos el 24 de julio. Funcionarios del gobierno de Argentina destacaron que la reunión fue estrictamente privada. Pese a la especulación de la prensa de un acercamiento en la relación de Argentina con el Estado pariah, el joven Khadafi dijo poco o nada importante durante los veinticinco minutos que compartió con el jefe de Estado argentino; la mayoría del tiempo que pasaron juntos lo dedicaron a charlar sobre el mundo del deporte”, arranca el cable.

El “Alsadi” al que se refiere el cable no sería otro que Al Saadi Khadafi, hoy coronel del ejército libio, quien cinco años después de visitar la Argentina, a la edad de 27, decidió cumplir su sueño de convertirse en futbolista profesional. Debutó en el 2000 en un club de Libia del cual era presidente, mientras también dirigía la asociación de fútbol libia, contrató a Bilardo como seleccionador, a Maradona como asesor y a Ben Johnson como personal trainer. Jugó trece partidos con su selección, incluyendo una derrota por 3 a 1 en Trípoli contra la Argentina de Bielsa en el 2003. Ese año Al Saadi vio cumplido su sueño de pasar al calcio italiano al sumarse al Perugia, pero no pudo debutar por un doping de nandrolona. Al año siguiente pasó al Udinese, donde jugó un partido. En el 2007 pasó a la Sampdoria, pero no llegó a jugar con el primer equipo.

Para el diplomático estadounidense que escribió el cable, el hecho de que en la reunión se haya hablado casi exclusivamente de fútbol es atribuible a la habilidad política de Menem.

“En una reunión que duró menos de media hora, el presidente Menem recibió en la residencia oficial al hijo del líder libio Muammar Khadafi, Alsadi Muammar Khadafi, que está en una ‘visita privada’ a la Argentina. Ostensiblemente aquí para discutir comercio bilateral, el hijo de Khadafi siguió seis meses más tarde una fracasada misión de un enviado de Khadafi que buscaba apoyo argentino para aflojar las sanciones a Libia impuestas por las Naciones Unidas”, continúa el despacho. Pero Menem estaba más interesado en hablar de fútbol que de comercio, dice el cable.

“Como informó la prensa local, la breve audiencia produjo los mismos pobres resultados de la visita de enero. El interés de Menem por el deporte y la discusión del fútbol internacional –y quizá un deseo de evitar demasiada sustancia– aparentemente acapararon la mayoría de la conversación. El vicecanciller (Fernando) Petrella y el agregado comercial libio también asistieron a la reunión.”

Chequeo

A continuación, el cable detalla los esfuerzos de la embajada para asegurarse de que Menem y el hijo de Khadafi no habían hablado de nada importante.

“El agregado político llamó a José Luis Mignini, subdirector para Africa del norte de la Cancillería, para tener un informe de la reunión y preguntar sobre la actual relación entre Argentina y Libia. Mignini dijo que no sabía mucho de la reunión porque Petrella no había divulgado detalles de la reunión, pero creía que la prensa había captado la esencia de la reunión, ya que no se anticipaba ningún cambio de la posición argentina con respecto al estatus de Libia en la comunidad mundial. En otra conversación la jefa de gabinete de Petrella, Ana María Ramírez, confirmó que la conversación se centró en temas protocolares. Esta es la primera visita del hijo de Khadafi a la Argentina, según Ramírez, y no trajo ningún mensaje de su gobierno. Confirmó que los deportes dominaron la conversación.”

A modo de conclusión, el autor del cable destaca el alto grado de cholulismo de Menem, dando a entender que Mick Jagger y el hijo de Khadafi le producen la misma fascinación: “A pesar del ruido de la prensa –un diario describió la reunión como la continuación de la visita de Menem a Siria (en noviembre de 1994) para mejorar la relación con los países árabes tras la participación argentina en la guerra del Golfo– muy poco parece haber cambiado tras la visita de Khadafi. El compromiso argentino con las sanciones a Libia parece firme, aun cuando el presidente Menem también parece incapaz de resistir encuentros con ‘celebridades’, desde Los Rolling Stones hasta el hijo de Khadafi”.

sodonnell@pagina12.com.ar

Nota Original: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-164985-2011-03-27.html

  LA EMBAJADA DE EE.UU. SE OCUPO DE RADIOGRAFIAR LOS MOVIMIENTOS SOCIALES

Con oscilaciones entre los datos y el prejuicio transmitido por contactos argentinos, varios despachos filtrados por Wikileaks revelan la dedicación de los diplomáticos para saber quién es quién dentro de cada organización.

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Un día, Raúl Castells pisó la Embajada de Estados Unidos, cuenta un cable que dice así: “Virulentamente antiestadounidense, Castells empezó una reunión en abril de 2009 con funcionarios de la embajada haciendo notar su incredulidad de nuestro interés en él, describiéndose como enemigo de la embajada”. Este relato figura en un despacho diplomático de febrero de 2010 y es uno de cinco cables filtrados por Wikileaks, a los que tuvo acceso Página/12, sobre el interés de la embajada por el fenómeno piquetero.

Ese día, Castells agregó que “en el pasado su interacción con la embajada había sido desde afuera, protestando contra lo que describió como ‘trato desconsiderado’ de compañías de Estados Unidos, como McDonald’s y Walmart, de él y sus demandas... Castells culpa a NK y al gobierno de Estados Unidos por su detención en 2004, después de que el MIJD (Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados) ocupara nueve franquicias de McDonald’s y demandara 10 mil litros y cartones de leche en polvo de McDonald’s”. Y continúa el cable: “También acusa al gobierno de Estados Unidos por su mala salud después de llevar adelante una huelga de hambre mientras estaba en la cárcel por ocupar un casino en el norte de la Argentina. Antes de que terminase la reunión con funcionarios de la embajada, Castells insistió en leerles un petitorio con quejas en contra del gobierno estadounidense”.

Uno de los cables entrega una explicación, desde su óptica, de por qué los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner se abstuvieron de reprimir la protesta social. Vinculan el presente con experiencias del pasado. Dice: “Bajo los gobiernos de los Kirchner, la autoridades del gobierno de la Argentina han sido reacias a emprender cualquier acción que pueda ser vista como la supresión de la libertad de expresión. Esta restricción muchas veces se atribuye a una reacción a la pesada represión usada durante la dictadura militar de 1976-83, y es un reconocimiento (que surge de la crisis del 2001-02) de que las protestas pueden servir para descomprimir situaciones”.

Protestas

Los cables muestran cómo cambió la mirada estadounidense hacia los piqueteros con la partida de Bush y la llegada de Obama a la Casa Blanca. Lo que antes era visto como un problema de seguridad pública, pasó a ser descripto como un fenómeno político con liderazgos, agenda, financiamiento y peso electoral a partir de sus alianzas con el gobierno y los sectores de la oposición.

El último cable de la serie relata el “escrache” sufrido por la actual embajadora Vilma Socorro Martínez, y cómo a partir de ese episodio la embajada sacó conclusiones acerca de los piqueteros y de la cultura de protesta en la Argentina.

El primer cable es de enero de 2008, comienzos del último año de gobierno de Bush. Trata del tema de seguridad, desde los accidentes de tránsito y los robos a turistas hasta los secuestros express y los policías abatidos en enfrentamientos con delincuentes.

En medio de esa mezcla, bajo la categoría “protestas” aparecen los piqueteros, a quienes el autor del cable asocia con barrabravas.

“Las protestas más grandes y más disruptivas generalmente están patrocinadas por ‘piqueteros’ (una colección de grupos de ‘activistas sociales’ cuya táctica principal es cortar caminos)”, explica el despacho. “En Buenos Aires, las protestas generalmente ocurren en el centro y terminan en Plaza de Mayo, la Casa Rosada, el Congreso o el monumento en la 9 de Julio. Los manifestantes generalmente provienen de sindicatos y movimientos de desempleados-subempleados-sin tierra, grupos estudiantiles y de la izquierda política. Aunque la mayoría de las protestas son pacíficas, hay elementos ‘barrabravas’ que aparecen periódicamente para pelearse con la policía y/o practicar vandalismo.”

El siguiente cable es de mayo de 2009. Obama llevaba cuatro meses en la Casa Blanca. Se trata del primero de una serie de tres despachos que examinan el fenómeno piquetero desde una perspectiva política, económica y social e incluye entrevistas con algunos de sus líderes.

El objetivo de los encuentros con líderes piqueteros aparece explicitado al principio de los tres despachos.

“Como parte de los esfuerzos continuos de la embajada de salir a contactar a un amplio espectro de la sociedad de la Argentina, funcionarios de la embajada sostuvieron recientemente una serie de encuentros con líderes piqueteros clave.”

“La gran subclase”

El primer cable cuenta una historia de los movimientos, el segundo habla de los piqueteros K o afines al Gobierno y el tercero de los piqueteros anti K o críticos del gobierno nacional. La forma en que se armó la serie, dividiendo a los grupos piqueteros de acuerdo con su marco de alianzas, sugiere que el interés de la embajada es más que nada político.

El primer cable de la serie –firmado por el número dos de la embajada, Tom Kelly– dice que los piqueteros han sido aliados importantes de Néstor y Cristina Fernández de Kirchner. Pero los define como un movimiento social que sirve de voz para los más humildes y, como tal, un fenómeno cultural.

“Este movimiento social amorfo elevó el perfil de las preocupaciones y las demandas de la gran subclase de la Argentina y también jugó un papel en la ampliación del poder político de los Kirchner, en parte a través de marchas, piquetes y boicots. Muchos argentinos también observan la permisividad del gobierno de la Argentina con las tácticas a veces ilegales de los piqueteros, sobre todo los cortes de ruta, como el aliento a una cultura de ilegalidad e intimidación.”

El origen

El cable historiza que el movimiento empezó a mediados de la década del ’90, con los cortes de ruta en Neuquén y Salta de los trabajadores petroleros despedidos. Esos primeros piqueteros no abandonaron la ruta hasta que fueron recontratados por las provincias, dice el cable. Añade que no tenían afiliaciones a partidos políticos ni pedían planes sociales como los que vinieron después. Los nuevos grupos tomaron el nombre y copiaron las tácticas de los piqueteros originarios, sobre todo el corte de rutas, dice el cable. Estos nuevos grupos surgieron, siempre según la Embajada de los Estados Unidos, cuando Carlos Menem empezó a repartir subsidios sociales, se consolidaron cuando Fernando de la Rúa comenzó a implementar algunos planes de ayuda social a través de comedores comunitarios y explotaron cuando Eduardo Duhalde instauró el Plan Jefes y Jefas de Hogar, señala el cable.

“¿Cuáles son sus objetivos?”, se pregunta el texto antes de entrar en un enfoque simple que no cita fuentes. “Muchos líderes piqueteros se acercan a funcionarios clave del gobierno con un objetivo claro en mente: incrementar sus subsidios gubernamentales para ampliar su base de miembros. Si sus demandas no se cumplen, amenazan con cortes de ruta y protestas. Analistas locales observan que los años electorales son particularmente favorables para los piqueteros, ya que el gobierno trata de mantener baja la conflictividad mientras se asegura la mayor cantidad posible de votos.”

A continuación, el cable explica que muchos grupos piqueteros apoyaron o apoyan al actual gobierno, porque es el único que no los reprimió.

“El ex presidente Kirchner vio en el movimiento piquetero un potencial para fortalecer el apoyo para su gobierno entre la base de votantes de clase baja”, considera. “Ganó el apoyo de algunos grupos piqueteros al no suprimir sus protestas y al incluir a más de 50 de sus líderes en su gobiernos locales y el nacional. El tratamiento que les dio NK fue un fuerte contraste con las acciones policiales en contra de sus protestas bajo los gobiernos de los ex presidentes Fernando de la Rúa (1999-2001) y Eduardo Duhalde (2002-2003).”

Who is who

El primer cable de la serie también incluye un relevamiento de los principales grupos y sus líderes.

“Hoy existen unas 60 organizaciones piqueteras diferentes en la Argentina, con la mayoría asentada en los suburbios pobres de Buenos Aires. Según un informe de 2002 del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, hay por lo menos tres tipos de grupos piqueteros: los que pelean por subsidios para emergencias sociales, los que buscan paliar necesidades colectivas en sus comunidades y los que promueven microemprendimientos.”

La enciclopedia norteamericana del piquete continúa de este modo: “Los cinco principales son la Federación de Tierra y Vivienda (FTV), con 125 mil miembros y dirigido por el más notorio de los piqueteros: el aliado de Kirchner, Luis D’Elía; la Corriente Clasista y Combativa (CCC) cuenta con 70 mil miembros; el Movimiento Independiente de Jubilados y Desempleados (MIJD), con 60 mil miembros; Barrios de Pie, con 60 mil miembros, y el Polo Obrero, con 25 mil miembros. MTD Evita es más chico que los otros grupos, pero su líder, Emilio Pérsico, un fervoroso seguidor de los Kirchner y funcionario de la provincia de Buenos Aires durante el gobierno de Felipe Solá, a menudo es capaz de movilizar unas 2 mil personas a las protestas a favor del gobierno. Muchos de estos grupos al principio estuvieron aliados (algunos lo siguen estando) con la central obrera extraoficial, Central de Trabajadores Argentinos (CTA). Los grupos piqueteros opositores tienden a ser más de izquierda y los grupos pro–Kirchner, aunque izquierdistas y virulentamente antiestadounidenses, tienden a ser más flexibles.”

El cable afirma que tanto los piqueteros oficialistas como los opositores están vinculados con el Gobierno a través de los planes sociales. Destaca que el hoy minúsculo MTD Matanza, cercano a la Coalición Cívica, es la excepción a la norma porque no recibe planes sociales.

El segundo cable de la serie, fechado en julio de 2009 y también firmado por Kelly, traza perfiles de los “piqueteros K” D’Elía, Pérsico y Lito Borello, del Comedor los Pibes.

El cable no deja dudas de que D’Elía dista mucho de ser el piquetero preferido de la embajada. “Orador feroz, D’Elía, un argentino de ascendencia palestina, se identifica racialmente como ‘negro’ y es conocido por sus declaraciones vengativas contra los ‘blancos’ de la clase media y alta urbana.”

El cable repite la idea, tan difundida en los medios por aquellos días, de que D’Elía diría lo que Kirchner no se atreve a decir. “D’Elía ha servido de alter ego de Kirchner, promoviendo opiniones horribles y racistas sin comprometer explícitamente con sus palabras al gobierno de la Argentina.”

Pérsico tampoco recibe un adjetivo elogioso. “Políticamente oportunista, Pérsico fundó el MTD-Evita en 2003, justo cuando los piqueteros empezaban a ganar poder bajo los Kirchner. Aunque Pérsico no comanda un grupo grande, es capaz de organizar redes piqueteras cuando los Kirchner lo necesitan.”

Borello, en cambio recibió comentarios menos ácidos. “Mientras Borello es menos estridente en su apoyo (al gobierno) que D’Elía y Pérsico, parece comprometido con su organización comunitaria, que maneja como un mini–gobierno, con varios directores y asambleas semanales.” El cable destaca que el líder del Comedor los Pibes “vive en una humilde pensión”.

Los anti

El último cable de la serie, de febrero del año pasado, traza perfiles de los piqueteros críticos del Gobierno: Castells, Toty Flores (MTD-Matanza), Juan Carlos Alderete (CCC) y Jorge Ceballos y Luis Baigorria (Barrios de Pie).

“En 2001, Flores abrió un centro comunitario en La Matanza, que les provee oportunidades laborales a los habitantes locales a través de microemprendimientos, incluyendo una panadería y una imprenta. Flores dijo que entró a la política como un aliado de la Coalición Cívica de Elisa Carrió porque espera expandir su modelo en La Matanza a otras partes del país”, dice el cable del hoy diputado nacional.

“La CCC ha construido más de 4 mil viviendas de bajo costo y una planta de tratamiento que provee de agua potable a 500 mil residentes de La Matanza. El afable Alderete dictó conferencias en México, Sudáfrica y la cumbre de pobreza de Naciones Unidas en Nairobi, Kenia”, señala el documento sobre el líder de la CCC.

“Aunque Ceballos acepta que el postulado del gobierno de que las condiciones para los pobres mejoraron desde 2003, cree que NK busca limitar la participación política de las organizaciones sociales. Baigorria les dijo a funcionarios de la embajada que NK inicialmente incluyó a los pobres y a los desempleados en el debate, y los proveyó con jubilaciones adecuadas. Para Baigorria, los Kirchner perdieron el apoyo de Barrios cuando dejaron de escuchar otros puntos de vista, sobreestimaron su poder y subestimaron el de sus enemigos”, dice el cable acerca de Ceballos, que fue subsecretario del gobierno en el Ministerio de Desarrollo Social.

Naranjazo mendocino

Otro cable de octubre de 2009 narra el “escrache” sufrido por la actual embajadora estadounidense durante una disertación en la Universidad Nacional de Cuyo. El incidente, ocurrido en el primer viaje de Martínez al interior de país después de su nombramiento, tuvo amplia difusión.

La narración es tan detallada como si se tratara de una acción bélica. “El vicerrector Kent mencionó a la embajadora que había unos pocos miembros de una organización estudiantil izquierdista que planeaban protestar durante su discurso. Agregó que no creía que fueran más de cinco o seis manifestantes que, aunque hicieran ruido, no serían un problema significativo. Después de anoticiarse de esta potencial interrupción, la embajadora respondió que catorce años de experiencia en el directorio de la Universidad de California la habían acostumbrado a los disturbios. Todos los participantes en la reunión se trasladaron a la Facultad de Medicina, donde se realizaría el discurso. La embajadora ingresó al auditorio, que estaba lleno con cerca de 70 espectadores, todos sentados silenciosamente en sus asientos. El administrador de la universidad dijo algunas palabras y después le pasó el micrófono al vicerrector Kent. Cuando Kent empezó a presentar a la embajadora, más de la mitad del público se paró y empezó a cantar y a desplegar carteles, denunciando acciones de Estados Unidos en Honduras, Colombia, Irak y Afganistán. Los manifestantes criticaron que la embajada se hubiera involucrado en los conflictos laborales entre los sindicatos y la empresa alimentaria Kraft. La embajadora aguardó con la esperanza de que la protesta moriría, pero después de aproximadamente ocho a diez minutos de cánticos, gritos y redobles de tambor decidió que era poco probable que los manifestantes le dejasen dar su discurso. Los administradores de la universidad y los guardaespaldas y funcionarios de la embajada se trasladaron a otro cuarto en el mismo edificio. (Uno de los manifestantes le arrojó una naranja al grupo de la embajada mientras se retiraba, pero por suerte falló el blanco.) La policía local y los guardaespaldas de la embajadora entonces filtraron a aquellos interesados en escuchar su discurso en otro lugar, primero en la puerta del pasillo que daba al cuarto, después en la puerta misma del cuarto. Ella entonces pronunció su discurso y contestó preguntas de la audiencia sin incidentes.”

El cable dice que algunos medios vincularon el escrache con otros realizados por simpatizantes del Gobierno pero, para la embajada, el Gobierno no tuvo nada que ver con el escrache a la embajadora. Informa que los manifestantes, además de criticar a los Estados Unidos, también gritaban consignas en contra de Cristina Kirchner.

Sin embargo, la conclusión revela el mensaje que recibe la Embajada de los Estados Unidos por parte de argentinos a los que no identifica, pero cuyas quejas repite. “Muchos contactos de la embajada están disgustados y preocupados por la creciente falta de civismo en el discurso político y la impunidad con que manifestantes hacen callar a los gritos a los oradores, ‘piqueteros’ que cortan rutas, cierran puentes o atacan gente que celebra el aniversario de Israel, trabajadores que ocupan fábricas y estudiantes que ocupan escuelas.”

sodonnell@pagina12.com.ar

Nota Original: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-163923-2011-03-11.html

  NUEVAS EVIDENCIAS DE LA CAMPAÑA DE EE.UU.

Mientras el Ministerio de Salud estudia el grado de toxicidad del pesticida, un cable revela cómo opera la embajada norteamericana sobre Agricultura y el Chaco.

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La embajada de los Estados Unidos defendió el uso del cuestionado pesticida glifosato ante autoridades del Senasa, el organismo responsable de garantizar y certificar la sanidad y calidad de la producción agropecuaria. Según un cable diplomático de julio del 2009 filtrado por Wikileaks, al que tuvo acceso Página/12, la embajada tomó la decisión de presentar estudios propios ante el ente regulador que había autorizado el uso del pesticida después de que este diario revelara un estudio científico alertando sobre la posible toxicidad del producto.

El lobbying estadounidense en favor del fabricante del pesticida, la multinacional Monsanto, tuvo lugar seis meses después de que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner ordenara al Ministerio de Salud iniciar una investigación oficial sobre los posibles efectos nocivos del pesticida. El estudio, que aún se está realizando, servirá de base para limitar o eventualmente prohibir el uso de glifosato, si se demuestra que efectivamente afecta la salud de la población, tal como sugiere el trabajo cuestionado por la embajada. Lo realizó el toxicólogo Andrés Carrasco con embriones de pollo.

Según el cable, para la embajada, Carrasco es un investigador del “prestigioso” Conicet y de la “muy respetada” Universidad de Buenos Aires. Pero su estudio no sería “científicamente creíble” porque no había sido refrendado por esas instituciones ni incluido en una publicación científica.

“Dentro de los círculos científicos y las agencias regulatorias responsables por la aprobación del uso de glifosato en la Argentina, se acepta que el supuesto estudio no tiene credibilidad científica. Los resultados no han sido presentados para un análisis de metodologías, procedimientos y/o conclusiones”, dice el cable.

Como la coca

Para contrarrestar lo que calificó de “campaña de la prensa pro-gobierno”, la embajada estadounidense entregó información al Senasa favorable al uso del glifosato, señala el despacho.

“En respuesta a la controversia, la Secretaría de Agricultura de Argentina (a través del Senasa) estuvo reuniendo información para apoyar su aprobación del uso de glifosato en la Argentina. La sección de Agricultura de la embajada le brindó al Senasa información sobre estudios de glifosato, que es de uso común en Estados Unidos y también es usado en el programa de erradicación de coca del Plan Colombia.”

El cable también explica el interés de la embajada en defender el uso del pesticida: “Glifosato es el ingrediente activo del popular pesticida Roundup. Monsanto tiene la tajada principal del mercado de glifosato en la Argentina, con el cuarenta por ciento, y por lo tanto es la víctima circunstancial más prominente y más vulnerable a los ataques”.

Sin embargo, el cable no hace referencia a estudios científicos previamente realizados sobre la toxicidad del glifosato de la Universidad de Caen y el Centro Nacional de Investigación de Roscoff, ambos de Francia, de la Universidad de Pittsburg (Estados Unidos), de la Universidad Nacional de Rosario y de la Universidad Nacional del Litoral, aunque esos estudios habían sido citados en el artículo de Página/12 del periodista Darío Aranda sobre el trabajo de Carrasco. El cable tampoco dice nada sobre los distintos estudios de autoridades sanitarias en el interior del país alertando sobre altas tasas de cáncer y malformaciones en zonas fumigadas.

En cuanto a la validación del estudio de Carrasco, fue publicado en agosto del año pasado por la revista científica Chemical Research in Toxicology en un despliegue de diez páginas, que incluye todos los datos necesarios para ser revisados por la comunidad científica. En ese ambiente, la publicación de un estudio en una reconocida revista científica es considerada como una aceptación de su seriedad. Los cables de Wikileaks solo cubren despachos escritos hasta principios del año pasado, por lo que no indican si la embajada dio cuenta de la publicación y corrigió su percepción inicial sobre el trabajo del investigador argentino.

Fumigaciones

Con respecto al uso del glifosato que hace Estados Unidos, no se trata de una situación análoga a la de otros países porque la concentración del pesticida, las otras sustancias tóxicas con las que se mezcla y la forma de aplicación no son las mismas, alertan los científicos. “Así, los conceptos sobre seguridad para el ambiente y la salud, emitidos a partir de la caracterización y evaluación de riesgos calculados para las ‘condiciones normales recomendadas de uso’ en Estados Unidos, no tienen base científica en nuestro medio”, explica la ingeniera agrónoma, bióloga y química colombiana Elsa Nivia en el sitio biodiversidadla.org.

“En Colombia se está aplicando el glifosato sobre los cultivos ilícitos y todo lo que lo circunde, y en una concentración hasta 26 veces mayor, con el agravante de que se está adicionando el surfactante Cosmo-Flux 411F, el cual puede hasta cuadruplicar la acción biológica del Roundup. A esta lamentable situación se añade algo más perverso: hay denuncias de varias pasadas de las avionetas cuando fumigan sobre zonas campesinas; cuatro, seis y hasta doce veces fumigan el mismo campo”, señala la investigadora.

Las protestas del gobierno ecuatoriano llevaron a Colombia a suspender las fumigaciones con glifosato en la frontera con ese país.

“Denuncias graves”

En enero de 2009, en un discurso donde anunció nuevas medidas para el campo, la presidenta argentina informó sobre la apertura de la investigación oficial acerca de toxicidad del glifosato. “También hemos tomado conocimiento en estos días, porque ha sido profusamente publicado por muchos medios, e inclusive hay una medida de la Justicia de Córdoba, respecto de la fumigación en la que utilizan determinados agroquímicos en cuanto a las prohibiciones de no hacerlo cerca de poblados por lo que esto significa en impacto a la salud de la población”, dijo Cristina Kirchner. “Si bien esto es competencia exclusiva de municipios y provincias, le he pedido a la señora ministra de Salud de la Nación que realice una investigación porque me parece que son hechos muy importantes, hacen a la salud de todos los argentinos y ahí uno no puede entrar en cuestión de competencias y jurisdicciones: tiene que poner a disposición todos los elementos porque son denuncias muy graves y además porque han tomado intervención hasta las propias justicias provinciales por casos de contaminación, de agentes cancerígenos, etcétera”, explicó, y prometió seguir el tema “de cerca”.

La Leonesa

De las distintas denuncias a las que hizo referencia la Presidenta, quizá la más grave proviene de la provincia del Chaco. El año pasado un juez provincial suspendió las fumigaciones de arroceras por noventa días en la localidad de La Leonesa y ordenó a la provincia un estudio sobre los efectos del glifosato en esa población. La Comisión Provincial de Investigación de Contaminantes del Agua publicó el informe en agosto del 2010. Advierte que en los últimos diez años en La Leonesa se triplicaron los casos de cáncer en niños menores de 15 años en la localidad y que se cuadruplicaron los casos de malformaciones en recién nacidos y que esto coincidió con el auge de la explotación arrocera en la zona del departamento Bermejo.

Científicos y ambientalistas denunciaron repetidamente la falta de respuestas del gobierno provincial ante la amenaza sanitaria. El propio Carrasco fue agredido por funcionarios locales cuando visitó La Leonesa en el 2009 para dar una charla sobre los peligros del glifosato, según denunció Amnesty Internacional. Una explicación posible para la denunciada pasividad del gobierno chaqueño ante estos hechos aparece en otro cable de Wikileaks publicado por este diario la semana pasada, que da cuenta de la visita del entonces presidente de Monsanto Argentina, Juan Ferreyra, a la embajada estadounidense en agosto de 2008.

“Ferreyra dijo que Monsanto estaba teniendo buenas conversaciones con productores de algodón para expandir el uso de bt cotton (algodón transgénico) en la provincia del Chaco, en el norte argentino, y cooperar allí”, dice el cable. “El 12 de agosto Monsanto firmó un acuerdo de cooperación con el gobernador del Chaco. El embajador pudo apoyar esta iniciativa con una nota en la página editorial del principal diario del Chaco y conversaciones con el gobernador ese mismo día. El gobernador Capitanich se mostró muy entusiasmado en trabajar con Monsanto para mejorar y expandir la producción local de algodón.”

sodonnell@pagina12.com.ar

Nota Original: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-163729-2011-03-09.html

  RECLAMO MAS DUREZA DE LOS ESTADOS UNIDOS

Un cable filtrado por Wikileaks revela que el senador mendocino reclamó “mensajes más duros”. Estenssoro, moderada.

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En agosto del 2008 el hoy precandidato del radicalismo Ernesto Sanz les pidió a funcionarios estadounidenses que aumentasen sus críticas al gobierno de Cristina Kirchner, señala un cable diplomático filtrado por Wikileaks al que tuvo acceso Página/12.

Sanz hizo su reclamo ante un funcionario del Congreso norteamericano y otro del Departamento de Estado que visitaban la Argentina, además del entonces embajador Earl Anthony Wayne. Al igual que le ocurriría a Mauricio Macri seis meses más tarde cuando pidió lo mismo en un almuerzo en la embajada, el pedido de Sanz fue rechazado.

El enviado del Departamento de Estado, Bruce Friedman, contestó con diplomacia que “a todas las partes” les convenía que Argentina y Estados Unidos se llevaran bien. El funcionario del Congreso Carl Meacham fue más claro todavía. Sin demasiada sutileza, le hizo saber al senador mendocino que su pedido de intervención del gobierno estadounidense en la política argentina, como si fuera un partido, francamente le parecía un exceso.

“Sanz presionó por un rol más asertivo, tanto de la embajada como de influyentes inversores estadounidenses, pidiendo que mandemos mensajes más duros al gobierno de Kirchner. Los críticos de la oposición –dijo– se sienten aislados al criticar las políticas peligrosas o irracionales del Gobierno cuando jugadores internacionales clave están en silencio”, dice el cable.

Primero llegó la respuesta conciliadora del funcionario del Departamento de Estado: “(El funcionario) Friedman enfatizó que el gobierno de Estados Unidos buscaba sostener (la relación) y construir sobre los aspectos positivos de la relación Argentina-Estados Unidos y que todas las partes se beneficiarían con más vínculos entre los gobiernos de los dos países”, dice el cable.

El funcionario del Congreso fue más directo. Simplemente le explicó al líder radical que su estrategia no iba a funcionar.

“Meacham también le advirtió a Sanz que un rol de Estados Unidos demasiado fuerte fácilmente puede provocar una reacción y socavar las posiciones que apoyamos”, dice el cable.

De la reunión entre Sanz y los enviados estadounidenses también participó la senadora de la Coalición Cívica María Eugenia Estenssoro quien, a diferencia del precandidato presidencial, no le pidió intervención alguna a la embajada. Al contrario, dijo que había que ser cuidadosos con las críticas.

“A Estenssoro le preocupa que con la frágil historia de las experiencias de gobierno, críticas abiertas al Ejecutivo muchas veces llevaban al colapso de un gobierno, algo que la mayoría de los miembros de la oposición ya no quieren ver”, dice el cable firmado por el embajador Earl Anthony Wayne.

Si bien Estenssoro criticó el estilo del Gobierno y celebró el voto no positivo de Cobos como el fin de la “hegemonía” kirchnerista, la senadora sonó moderada en comparación con su par radical, quien se despachó así: “Sanz argumentó que el gobierno de Kirchner iba derecho a la chavización hasta que fue descarrilado por la crisis agrícola”.

También dijo que el voto no positivo de Cobos sobre las retenciones había sido “un acto racional dentro de un gobierno irracional”.

El cable incluye dos entrevistas más de la comitiva con senadores argentinos, una con el presidente provisional del Senado, José Pampuro, y otra con los senadores oficialistas Miguel Pichetto y Guillermo Jenefes.

Jenefes y Pichetto defendieron las políticas del Gobierno.

En cuanto a Pampuro, “criticó la incapacidad del Gobierno para advertir los intereses comunes del sector agrario contra las retenciones”. Pampuro agregó, según el cable diplomático, que “el Gobierno no tuvo en cuenta la necesidad de muchos senadores de responder favorablemente a provincias con predominio agrícola”. Aludió a que muchos de esos senadores son ex gobernadores. “También planteó la necesidad de la administración Kirchner de desarrollar un equipo económico capaz de manejar el gasto público, la inflación, los subsidios y las obligaciones de la deuda.” En términos internos, recomendó no subestimar la habilidad del ex presidente Eduardo Duhalde para el armado político, pero no le adjudicó chance alguna de resurgir con fuerza.

“Una vez más, Pampuro fue sorprendentemente franco con nosotros al hacer su evaluación privada de la performance de los Kirchner, lo cual indica el grado de descontento entre los líderes partidarios tradicionales sobre los pasos que han tomado los Kirchner”, cierra el despacho, en aquel lejano 2008.

sodonnell@pagina12.com.ar

Nota Original: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-163415-2011-03-04.html

  LAS PRESIONES DE EE.UU. EN FAVOR DE LA TRANSNACIONAL MONSANTO

Mientras ecologistas y agricultores discutían los efectos dañinos de la soja transgénica o el uso de glifosato, Monsanto consiguió que el gobierno de los Estados Unidos representara sus intereses en la Argentina.

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A lo largo del gobierno de Néstor Kirchner primero y de Cristina Fernández después, importantes funcionarios y congresistas de Estados Unidos, además de sucesivos embajadores, presionaron a la Casa Rosada para que facilitara a la empresa Monsanto el cobro de regalías por el uso de semillas transgénicas. Lo que empezó como un duro enfrentamiento, con cargamentos de harina de soja incautados en puertos europeos en el 2004 y 2005, se encaminó hacia una negociación sobre la nueva generación de semillas, dejando atrás el intento de cobro de Monsanto, señala una serie de cables filtrados por Wikileaks a los que tuvo acceso Página/12.

El conflicto se originó cuando, durante la presidencia de Carlos Menem, Monsanto introdujo la semilla Roundup en la Argentina, la del gen resistente al glifosato, pero no registró la patente. Prefirió cobrar regalías a través de las licencias. Los reclamos de Monsanto no se hicieron públicos hasta que llegaron las primeras noticias sobre embargos en Europa, pero, según funcionarios argentinos citados en los cables, comenzaron en privado durante la presidencia de Néstor Kirchner. Los cables también demuestran que esos reclamos llegaron a su máxima intensidad en 2008, durante el conflicto entre el Gobierno y la Mesa de Enlace.

Monsanto dice que el 85 por ciento de la soja que se produce en la Argentina se hace con su fórmula, pero menos de un tercio paga regalías, porque los demás usan semillas argentinas que vienen de esas plantas pero no tributan a Monsanto. Si bien el lobby oficial estadounidense a favor de Monsanto fue incesante, hasta los propios analistas de la embajada reconocieron en los cables que el reclamo era dudoso: “Los granjeros argentinos tienen derecho a replantar –no a revender– semillas generadas en una cosecha originada en semillas registradas sin pagar regalías, pero no a venderlas”, dice un cable de marzo del 2006 firmado por el entonces embajador Lino Gutiérrez.

La empresa reclamaba un pago de quince dólares por tonelada, lo cual dejaría a muchos pequeños productores en una situación difícil. Como en algunos países de Europa Monsanto había patentado su gen, les había hecho juicio a los importadores europeos con la intención de cobrarles las regalías a ellos. Pero los juicios no tenían mucho sustento legal, porque las importaciones no eran de semillas. A medida que las causas judiciales en Europa se fueron cayendo, y los embargos cesaron, los reclamos estadounidenses perdieron fuerza.

El investigador Carlos Correa escribió en 2006 en Le Monde Diplomatique un artículo en el que sugería entender el caso Monsanto equiparándolo a otro. “Supongamos que en el país A se produce tomate tratado con un pesticida que no está patentado allí. El tomate se exporta a un país B, donde sí existe patente sobre el pesticida. Naturalmente, si se examinara el tomate, se hallarían moléculas del pesticida. ¿Podría el titular de la patente impedir su importación por este motivo? Sería, obviamente, un absurdo. Una respuesta afirmativa daría un poder ilimitado a los titulares de patentes para restringir el comercio, no ya de sus propios productos, sino de todo aquello que se derive de ellos o lo contenga de alguna forma, aun residual.”

Según los cables, la presión estadounidense se intensificó a partir de 2006. Un despacho del 17 de enero de ese año da cuenta de un encuentro entre Lino Gutiérrez y la entonces ministra de Economía, Felisa Miceli. “El embajador mencionó el caso de la empresa de biotecnología Monsanto al final de la reunión. Explicó que Monsanto había intentado todas la medidas posibles para atender su necesidad de obtener una regalía por su semilla de soja GMO Roundup Ready. En ausencia de una solución doméstica, está progresando con acciones legales en un número de países europeos que importaron soja argentina. Miceli contestó que había hablado con las cuatro asociaciones agrícolas más interesadas en el tema. Estas asociaciones dijeron que Monsanto tenía derecho a exigir una regalía. El problema era ponerse de acuerdo en el precio. ‘Creo que podemos ponernos de acuerdo’, dijo ella.”

Al mes siguiente llegó una delegación de congresistas estadounidenses presidida por el poderoso presidente del Comité de Finanzas, Charles Grassley, del estado cerealero de Indiana. En su reunión con funcionarios argentinos no terminó de la mejor manera, porque el entonces secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, Alfredo Chiaradía, y el entonces secretario de Agricultura, Miguel Campos, defendieron la postura argentina de no negociar bajo presión. “La reunión terminó con una discusión sobre la disputa con Monsanto por la regalías por las semillas de soja modificadas genéticamente”, dice el cable. Y agrega: “Chiaradía cuestionó la intención verdadera detrás de los esfuerzos de Monsanto por cobrar regalías..., señalando que sólo se había convertido en un tema cuando expiró la patente del herbicida (glifosato) de Monsanto. Dijo que el gobierno estaba listo para negociar tanto las regalías como la segunda generación de semillas. Pero agregó que no lo haría con una pistola apúntandole, en referencia a las acciones legales que tomó Monsanto en Europa en contra de los cargamentos de soja argentina”.

Diplomático de carrera y experto en negociaciones comerciales, Chiaradía es el actual embajador argentino en los Estados Unidos.

Grassley le contestó que el tema no era sólo de patentes, o sea con una empresa, sino comercial, o sea que involucraba al gobierno de Estados Unidos.

“El senador Grassley señaló que, además de ser un tema de patentes, la disputa con Monsanto era un tema comercial, porque los granjeros estadounidenses que pagan regalías están en desventaja con respecto a los cultivadores argentinos.

Campos se encargó de contestarle. “Le dijo al congresista que la Argentina y Estados Unidos siempre habían trabajado codo a codo los temas de biotecnología, pero que la disputa con Monsanto estaba amenazando el futuro de la agricultura argentina.”

En junio del 2006 fue el congresista de Virginia Bob Goodlate quien presionó a favor de Monsanto en una reunión con Chiaradía, dice otro cable. “Goodlate sacó el tema de las regalías de la soja biotecnológica de Monsanto, haciendo notar que la fuerza de la economía estadounidense estaba atada a la capacidad de innovar de empresas como Monsanto... Chiaradía argumentó que el caso estaba basado en un malentendido sobre qué debe ser protegido. Mientras dijo que Monsanto debería ‘capturar la recompensa’ por el uso de su producto, la idea se aplicaba a la semilla misma, no a los productos derivados de la soja.”

En noviembre del 2006 el embajador Gutiérrez insistió sobre el tema con la ministra Miceli. “El embajador le pidió a Miceli que apoyara la última propuesta de Monsanto para resolver sus disputas con los productores argentinos... Miceli dijo que se había reunido con Monsanto en el pasado y, aunque el gobierno no puede aparecer como tomando partido en lo que es esencialmente una negociación entre Monsanto y agricultores locales, apoyará una solución.”

Al mes siguiente Gutiérrez volvió a sacar el tema, esta vez delante del ministro de Planificación, Julio De Vido, quien le recomendó que se pusiera en contacto con el secretario de Agricultura Javier de Urquiza, reemplazante de Campos, quien a su vez dijo que el tema era muy complicado porque había varias partes involucradas.

Según el cable, el secretario le dijo al embajador que estaba dispuesto a comenzar una discreta negociación. “De Urquiza se comprometió a sentarse con los accionistas con el objetivo de reanudar negociaciones. Enfatizó que las reuniones deben tener un perfil muy bajo si van a tener éxito.”

De Urquiza ya no conserva hoy su cargo en el área de Agricultura, a cargo del ministro Julián Domínguez.

En enero de 2007 el embajador volvió a insistir ante Miceli. “El embajador dijo que Monsanto sentía que necesitaba por lo menos una señal informal de aceptación del gobierno de Argentina para que los productores se sumen. Miceli respondió que Monsanto debería llevarle una oferta preaprobada y que ella trabajaría para apoyarla.”

A la semana siguiente una delegación de Departamento del Tesoro encabezada por el funcionario John Vernau actuó de portavoz del reclamo de Monsanto ante funcionarios argentinos.

En abril de 2008 el embajador Earl Anthony Wayne ya había sacado el tema delante del subsecretario para América latina, Tom Shannon, en una reunión con Alberto Fernández y la presidenta Cristina Kirchner. “Compañías como Monsanto están muy interesadas en una nueva aproximación a su trabajo en la Argentina”, dijo Wayne.

En agosto de 2008 visitó la embajada el presidente de Monsanto Argentina Juan Ferreira, para agradecer los esfuerzos diplomáticos a favor de su empresa. Por entonces las acciones legales en Europa habían perdido efectividad. “(Ferreira) explicó que Monsanto continúa con su estrategia revisada de focalizarse en el futuro y asegurarse protección legal para sus nuevas tecnologías que introducirá en el futuro... Monsanto no tuvo discusiones de alto perfil con el gobierno por las regalías durante el extendido paro granjero, pero ha mantenido contactos con organizaciones agrarias y gobernadores provinciales para asegurarse de que los proveedores sean pagados para introducir nuevas tecnologías para mejorar la producción en la Argentina.”

En septiembre de 2008 fue el turno del entonces secretario de Agricultura Charles Conner, quien sacó el tema ante De Urquiza, señala otro cable.

En diciembre de 2008 el encargado del lobby fue el representante Colin Peterson, presidente de la Comisión de Agricultura de la Cámara baja. “El representante Peterson le preguntó a De Urquiza por temas de comercio, incluyendo el pago de regalías por las semillas de soja usadas con tecnología de Monsanto.”

En marzo de 2009 el embajador Wayne volvió a insistir esta vez ante el nuevo secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, y la ministra de Producción, Débora Georgi. “El embajador señaló la importancia de solucionar la prolongada disputa entre el gobierno y Monsanto por el pago de regalías”, informa el despacho enviado al Departamento de Estado. “Cheppi explicó que el gobierno estaba trabajando en una nueva ley de semillas con aportes de todas las partes involucradas, para resolver el problema, pero que la disputa con el sector del campo frenó el movimiento. Dijo que ya hay un acuerdo general sobre lo que se necesita hacer.”

sodonnell@pagina12.com.ar


Nota Original: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-163369-2011-03-03.html

  EE.UU. Y LA POLITICA POLICIAL EN MENDOZA

La Embajada de EE.UU. tuvo en el gobernador mendocino, Celso Jaque, un interlocutor privilegiado para su tema preferido: el entrenamiento de las fuerzas de seguridad. En sus diálogos, Jaque defendió el nombramiento al frente de ellas de un represor, que después se vio obligado a echar.

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El gobernador de Mendoza, Celso Jaque, defendió el nombramiento de un ex represor para comandar una fuerza policial entrenada por agentes de la DEA, la agencia antidrogas estadounidense, según una serie de cuatro cables filtrados por Wikileaks a los que tuvo acceso Página/12.

Los cables dan cuenta de los frecuentes contactos que el gobernador mantuvo entre el 2007 y el 2009 con el embajador de Estados Unidos, Earl Anthony Wayne. En esos encuentros, Jaque se explayó sobre sus teorías de seguridad ciudadana y repetidamente requirió y obtuvo la asistencia de organismos de seguridad estadounidenses para poder plasmarla.

Uno de esos cables da cuenta de una reunión que tuvo lugar el 6 de febrero del 2008, once días antes de que el periodista Horacio Verbitsky publicara en Página/12 que el entonces viceministro de Seguridad de Mendoza, comisario Carlos Rico Tejeiro, había sido entrenado como comando por el ex coronel Mohamed Alí Seineldín, a quien secundó en un organismo especial creado para desaparecer personas durante el campeonato mundial de fútbol de 1978.

Jaque llevaba dos meses en la gobernación. Asistió a la reunión con el entonces secretario de Seguridad Carlos Aguinaga. Sin nombrar al represor ni recordar sus antecedentes, Jaque describió el flamante nombramiento de la siguiente manera, según la versión reproducida por los diplomáticos estadounidenses:

“Explicó que había creado una nueva posición, una Subsecretaría de Seguridad, y que había nombrado a un ex jefe de policía provincial, para que sea responsable de la administración diaria de la policía provincial. Jaque explicó que ya había habido demasiado gerenciamiento ‘político’ de la policía, y no suficiente gerenciamiento profesional”.

Jaque debió despedir a Rico Tejeiro y Aguinaga unos meses más tarde, en abril del 2008, bajo una fuerte presión de la Justicia, los Kirchner, los organismos de derechos humanos y gran parte de la opinión pública mendocina.

En la misma reunión donde elogió al represor, el gobernador mendocino se mostró interesado en las distintas oportunidades de entrenamiento para sus fuerzas de seguridad que podían ofrecer las agencias estadounidenses. El jefe de Asuntos Legales de la embajada ofreció algunas opciones y el embajador agregó algunas más, entre ellas la posibilidad de ir a ILEA-Lima, la melliza de ILEA-San Salvador, la “escuela” para miembros de las fuerzas de seguridad que recientemente estuvo en las noticias por el entrenamiento que allí recibieron dos policías municipales de Macri.

“El Agregado Legal describió una variedad de posibles opciones para proveer entrenamiento a la policía provincial y a los fiscales. Explicó que el FBI conduce cursos de gerenciamiento en forma constante a los que son invitados estudiantes de fuerzas de seguridad extranjeras y que su oficina ha coordinado entrenamiento para jueces y fiscales en otras provincias. El embajador dijo que también hay opciones de entrenamiento a través de Lima-ILEA y señaló que actualmente estaban identificando oficiales de fuerzas de seguridad para que participen de un curso de una semana de seguridad ciudadana en Perú.”

Después de describir el fenómeno de la drogadicción en su provincia y del tráfico a través de la cordillera, el gobernador le extendió su bienvenida a la agencia antidrogas de Estados Unidos. “Señaló la cooperación previa con la oficina local de la DEA y dijo que le gustaría fortalecer esa cooperación. Jaque dijo que la presencia de la DEA en Mendoza sería bienvenida.”

No era la primera vez que Jaque le explicaba a Wayne los lineamientos de su política de seguridad. El político mendocino había sido más específico en una reunión con Wayne de agosto del 2007. Por entonces, Jaque era senador nacional y candidato a gobernador.

Por su parte, la policía mendocina arrastraba un prontuario nefasto. “Mendoza tiene un record negro. En la última década personal policial fue responsable de la desaparición o del asesinato de cuatro jóvenes, lo cual dio lugar a denuncias contra el Estado nacional ante el sistema interamericano de protección a los derechos humanos”, escribió Verbitsky en marzo del 2008.

Pero, para Jaque, el problema no era la falta de cursos de derechos humanos, sino la falta de práctica de tiro al blanco. “Dijo que en el curso de entrenamiento de seis meses, los cadetes sólo disparan sus armas cinco veces. Dijo que esto lleva a policías en las calles con insuficiente entrenamiento en armas de fuego como para saber cuándo disparar y cuándo hacer alto el fuego. Agregó que los cadetes deben pagar por sus propias balas, pero que no les suben el sueldo por el costo extra”, escribió el embajador. A continuación, dio a entender que los barrios pobres podrían promover la corrupción policial: “Jaque dijo que si la policía continúa recibiendo haberes insuficientes y se espera que se pague sus municiones, los agentes terminarán viviendo en los mismos barrios bravos donde viven los ‘delincuentes’ que deben perseguir”, señala el cable.

En esa reunión, Jaque criticó con dureza a la administración del entonces gobernador, hoy vicepresidente y líder opositor, Julio Cobos. “Mencionó que la administración de Cobos había comprado una cantidad de patrulleros nuevos pero, cuando Jaque fue a ver los vehículos, encontró que muchos tenían motores fundidos y gomas pinchadas. Lo citó como un ejemplo grosero del desmanejo de Cobos en la provincia”, dice el cable.

El siguiente cable de esta serie es de junio del 2008. El embajador habla con familiaridad del gobernador: “Me he reunido con Jaque en una variedad de oportunidades” y termina diciendo que avizora “una excelente relación de cooperación mutua” entre la embajada y la provincia. En este cable, como en todos los de la serie, el tema de seguridad es prioritario. Sin embargo, el despacho no hace mención alguna a los relevos compulsivos de Rico Tejeiro y Aguinaga, ocurridos hacía pocas semanas.

En cambio, el gobernador hace un balance “positivo” de los primeros seis meses de su gestión. “El gobernador Jaque dijo que su administración había hecho grandes avances por mejorar el trabajo de la policía local, pero agregó que es un esfuerzo de largo plazo”, apunta el cable.

Después, el gobernador enumeró un larga lista de compras de equipos de seguridad que, según él, se habían hecho durante su gestión. Después, Jaque volvió a pedir entrenamiento policial de Estados Unidos. A raíz de ese pedido, en un apartado del cable, el embajador confirma que la DEA ya estaba entrenando personal de seguridad y funcionarios judiciales mendocinos: “(Nota: Fuerzas de seguridad de la Embajada, lideradas por la oficina del país de la DEA, mantienen buenas relaciones con agentes de las fuerzas de seguridad de Mendoza y han provisto entrenamiento a fuerzas de seguridad de Mendoza y el sector judicial)”.

El último cable de la serie corresponde a una reunión de febrero del 2009. Esta vez Jaque no va acompañado por su secretario de Seguridad, sino por el de Gestión Pública, Rodrigo Ruete, que acababa de llegar de un viaje a Estados Unidos auspiciado por la embajada, al que había descripto como “una experiencia invalorable”.

Otra vez, el cable arranca y termina con el tema de la seguridad.

“Jaque dijo que la inseguridad era su principal prioridad”, empieza.

“Como siempre, Jaque estuvo hablador. Nos alientan sus elogios por el apoyo de la DEA y su deseo de mayor colaboración de la embajada”, concluye.

sodonnell@pagina12.com.ar


Nota Original: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-162972-2011-02-24.html

  EL SUCESOR DE YABRAN ASESORO A EE.UU. EN EL CASO ANTONINI

Preocupados por despegar al hijo de Yabrán, dueño del avión en que llegaron el venezolano que hoy vive en Miami y su famosa valija, los empresarios Héctor Collela y Mario Montoto ofrecieron a la embajada norteamericana detalles del funcionamiento de Aeroparque.

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“H.C.”, el sucesor de Alfredo “Papimafi” Yabrán, fue asesor privilegiado de la embajada estadounidense durante el conflicto por la valija de Antonini Wilson. Según un cable filtrado por Wikileaks al que tuvo acceso Página/12, Héctor Collela, heredero de Yabrán, les dio a funcionarios de la embajada una descripción pormenorizada de, según su versión, cómo ocurrieron los hechos desde la óptica del piloto que conducía el avión donde viajaba la valija cargada de dinero que luego sería incautada en la aduana.

En mayo de 1998, horas antes de quitarse la vida de un escopetazo, acorralado por la Justicia argentina y el FBI, Alfredo Yabrán escribió un testamento nombrando a “H. C.”, Héctor Collela, como su sucesor. Yabrán venía de ser denunciado por el entonces ministro de Economía Domingo Cavallo en una maratónica sesión del Congreso. El ministro dijo que Yabrán lideraba una mafia que controlaba la entrada y salida de bienes del país a través un entramado de empresas sospechosamente autofinanciadas, con posiciones dominantes en logística, seguridad, transporte y servicios aeroportuarios, más la impresión de dinero y documentos oficiales y el manejo informático de Lotería Nacional por vía de una empresa cautiva. Este entramado se apoyaba en una red de políticos, jueces, policías, obispos y periodistas a sueldo, y un círculo parapolicial de ex represores de la dictadura, acusado, entre otras cosas, de incendiar casas de competidores y funcionarios públicos. Cuando se mató, Yabrán era buscado por el asesinato del reportero gráfico José Luis Cabezas. “Me pidió que cuide a la familia”, había dicho Colella al salir del funeral.

El 12 de agosto del 2008, H. C. se acercó a la Embajada de Estados Unidos a cumplir con su promesa. El episodio de la valija de Antonini Wilson había salpicado a Pablo, el hijo de Yabrán, quien de chico llamaba a su padre “papimafi”. Pablo es el dueño de la empresa de charters aéreos Royal Class y Antonini Wilson y su valija habían viajado en uno de sus aviones.

Colella aprovechó el contacto con la embajada para matar dos pájaros de un tiro. Por un lado, proteger al hijo de Yabrán. Por el otro, mostrarse amigable y colaborativo con los mismos estadounidenses que alguna vez le bajaron el pulgar a su patrón. Al hacerlo dejó en claro para quién juega el grupo Yabrán al menos desde el suicidio de Don Alfredo, cada vez que hay un conflicto que conecta un sector de la Argentina con otro estadounidense. En su momento la presidenta Cristina Fernández de Kirchner calificó el suceso como “operación basura”. Antonini Wilson vive hoy en Miami.

H. C. llegó a la embajada acompañado por el empresario especializado en seguridad Mario Montoto, a quien el cable describe como “un empresario bien conectado y magnate editorial”. A Collela lo presenta com “el presidente del correo OCA S. A.”.

Después de la síntesis, el cable arranca diciendo: “Colella les dijo a los funcionarios de la embajada que el dueño de Royal Class Air es un socio suyo, Pablo Yabrón.”

El cable se refiere a Pablo Yabrán con el apellido “Yabrón”. Yabrán padre tiene frondosos antecedentes en las bases de datos de la DEA y el FBI.

Lo primero que hizo Collela fue aclarar que ellos no tenían nada que ver con los pasajeros que viajaban en el avión, ya que habían sido contratados a través de un tercero, la empresa Aeropuertos Argentina 2000.

“Hasta que estalló el escándalo de la valija de $ 800.000, dijo Collela, el gobierno de Argentina contrataba sus servicios de charter a Aeropuertos Argentina 2000”, dice el cable. “AA2000 subcontrataba el servicio con Royal Class Air. Antes del escándalo dijo, el Gobierno había usado a Royal Class Air cuatro veces en el 2007. Después del escándalo el gobierno de Argentina no volvió a viajar por Royal.”

Después, Collela sostuvo que la valija fue interceptada porque el piloto de Royal, siempre según su patrón, habría actuado con profesionalismo. “Cuando el jet llegó a Aeroparque, los pasajeros le ordenaron al piloto que se dirigiera al sector militar/VIP del aeropuerto, pero la torre de control dirigió al piloto a un área cerca de la terminal central de pasajeros. Después de que el jet estacionara en el área indicada, según Collela, los pasajeros intentaron abandonar el área con sus valijas en una combi, pero el piloto insistió en seguir el protocolo apropiado y mandó a los pasajeros y su equipaje a Migraciones y Aduana... La insistencia del piloto en cumplir con las regulación armó el escenario para el descubrimiento de la tristemente célebre valija llena de dinero.”

Entre los pasajeros viajaba el entonces funcionario argentino Claudio Uberti, que a raíz del incidente fue separado del Gobierno.

Según Colella, AA 2000 usó a Royal para tomar distancia del tema. “Cuando el escándalo se hizo público, AA2000 instruyó a Royal que le facture directamente a (la empresa estatal Enarsa). Royal ya había preparado la factura para AA2000. Eventualmente Royal le terminó facturando al gobierno de Argentina, pero guardó los emails y la documentación del cambio.”

El cable cierra con un aporte de Montoto, quien informa a los diplomáticos que el aeropuerto cuenta con scanners que fácilmente pueden detectar una valija llena de dinero.

sodonnell@pagina12.com.ar


Nota Original: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-162904-2011-02-23.html

  EL PEDIDO DE CARGILL AL EMBAJADOR DE EE.UU.


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En junio del 2008, en pleno conflicto entre el Gobierno y la Mesa de Enlace, el presidente de Cargill Argentina, Cristian Sicardi, fue a la embajada estadounidense a quejarse por lo que él llamó “el flujo creciente de regulaciones para incrementar el control del gobierno de Argentina sobre las exportaciones agrícolas”. La visita fue sigilosa, acorde con los tiempos que corrían: salvo investigaciones aisladas, las grandes firmas agroexportadoras estaban logrando ser, en público, el gran ausente en el llamado “conflicto con el campo”.

Según un cable filtrado por Wikileaks al que tuvo acceso Página/12, lo que más parecía molestar al empresario era su falta de llegada al “círculo íntimo” de la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner.

La transnacional Cargill, a través de su filial argentina, forma parte de un oligopolio que concentra la mayoría de las exportaciones argentinas de granos.

“Sicardi explicó que el gobierno de Argentina está dictando nuevas regulaciones casi a diario para incrementar el control de las exportaciones agrícolas, con muchas regulaciones ilógicas. Está preocupado no sólo por el daño a las operaciones de la compañía, sino por el daño a largo y mediano plazo que el Gobierno le está causando al atacar al altamente eficiente sector agrícola”, arranca el cable, que firma el entonces embajador Earl Anthony Wayne. Conviene aclarar que en el lenguaje habitual del diplomático, “altamente eficiente” significa, entre otras cosas, que al sector le va muy bien.

El cable continúa con la queja por no tener llegada a la Presidenta. “Sicardi expresó su frustración por la falta de acceso para su empresa y otros grandes exportadores a las figuras clave del Gobierno. Señaló que en el gobierno de Argentina las decisiones las toma un grupo muy chico y cerrado, cerca de la presidenta Cristina Kirchner y su marido Néstor Kirchner”, dice el despacho.

Y sigue con más frustración: “El gobierno de Argentina está dictando nuevas regulaciones importantes sin consulta previa, con las nuevas reglas siendo desarrolladas por personas que no entienden el sector. Representantes de su sector han sido incapaces de reunirse con contactos que tengan acceso a ese círculo íntimo y limitado”.

A continuación el empresario pasó a detallar las medidas que a su entender habrían perjudicado a Cargill, como el achicamiento del período de embarque para evitar la especulación. Medidas como cambios en el sistema de registro de exportaciones empezarían meses después de la visita del empresario a la embajada.

Después de esta introducción, el directivo llegó al nudo del asunto: la embajada tenía que hacer algo, pero no podía nombrar a Cargill para no exponer su nombre en público.

Es que los pulpos exportadores habían sido los grandes ausentes públicos del conflicto entre el Gobierno y las cuatro entidades de la Mesa de Enlace excepto, por ejemplo, para quienes analizaron entonces la transferencia de ingresos dentro de la cadena productiva en favor de las exportadoras.

Dos semanas antes de la visita del empresario a la embajada, el periodista Raúl Dellatorre escribió en Página/12: “Curioso y paradójico punto de llegada al que arriban las didácticas explicaciones de los dirigentes. Pero para nada ingenuo ni absurdo: es la lógica del planteo de los ruralistas desde que empezó el conflicto. Permanentemente han atacado la parte que queda en manos del Estado (impuesto), pero jamás aluden a la que se devora el comercializador que domina la mitad de la cadena, desde la tranquera hasta el barco. El dueño de las plantas de acopio, de los puertos privados, de los molinos y socio en la venta de fertilizantes y semillas. Tal es el caso, en toda la cadena, de Cargill y, en algunos eslabones, de Bunge, Dreyfus, Nidera y Aceitera General Deheza, grandes beneficiarios de la renta agropecuaria”.

El presidente de Cargill Argentina le pidió al embajador que ejerciera su poder de lobbing para que la crisis no afectara finalmente las ganancias de las exportadoras.

“El prolongado paro granjero está teniendo un fuerte impacto en la capacidad de Cargill para exportar (los grandes exportadores están trabajando al 50 por ciento de su capacidad), pero las nuevas regulaciones que se están dictando en medio del conflicto tendrán un impacto negativo en el largo plazo”, dijo Sicardi según Wayne. También alertó en el sentido de lo que definió cómo “el impasse” afectaría a largo plazo a la economía argentina.

El presidente de Cargill argentina no quería que se diera a conocer su preocupación por el bienestar de “la economía argentina en general”. Wayne lo aclara: “No estaba dispuesto, sin embargo, para que Cargill sea identificado como pidiéndole a Estados Unidos que intervenga”. Eso se debía, según el embajador, a la “preocupación de que el gobierno de Argentina terminase convirtiendo a la compañía en un blanco”, señala el cable.

La respuesta del embajador seguramente complació al empresario. “El embajador estuvo de acuerdo en elevar la preocupación con funcionarios de alto nivel del Gobierno sobre el impacto extendido de las nuevas regulaciones (sin mencionar específicamente a Cargill). La naturaleza arbitraria de los nuevos requerimientos y el intento de cobrar impuestos retroactivamente puede socavar seriamente la inversión futura de empresas que están mirando a la Argentina, lo cual podría traer serias consecuencias para el crecimiento del país”, le contestó Wayne, según el cable.

El despacho no indica si Wayne cumplió su promesa y ante quién lo hizo.

Además de la velada amenaza de no promover inversiones en el país por las quejas de Cargill, el embajador le sugirió al empresario que hiciera uso de un instrumento legal disponible. “El embajador también señaló que el tratado de inversión bilateral les otorga algunas garantías a las empresas estadounidenses”, dice el texto.

En su comentario final, el embajador ofreció su particular visión del conflicto con la entidades ruralistas, al hablar, con lenguaje bélico, de “daño colateral”. Para Wayne, la economía argentina estaba sufriendo. Más aún, las empresas estadounidenses con negocios en el país estaban sufriendo. La causa era, según Wayne, la supuesta intención del ex presidente Néstor Kirchner de “poner de rodillas” al sector agropecuario, basada en la versión periodística, nunca comprobada, de que ésas habían sido las palabras de Kirchner entre sus íntimos para explicar la insistencia en no ceder ante los reclamos de los empresarios del agro.

Conviene citar textualmente el remate del despacho de Wayne. “Comentario: el extendido impasse entre el sector agrícola y el Gobierno amenaza con tener un impacto negativo a largo plazo en la economía de Argentina y las compañías de Estados Unidos que operan aquí. La intención del ex presidente Néstor Kirchner de ‘poner al sector de rodillas’ le está infligiendo un daño colateral severo”, concluye el representante de Washington.

sodonnell@pagina12.com.ar


Nota Original: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-162817-2011-02-22.html

  MACRI ROGO QUE LOS EE.UU. CRITIQUEN MAS AL GOBIERNO NACIONAL PARA AYUDARLO

Hasta la embajadora norteamericana debió poner un límite cuando el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, solicitó que Washington endureciera su posición ante el gobierno de la presidenta Cristina Kirchner.

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Después de tres años al frente del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri reconoció ante los Estados Unidos que su gestión no le había ganado muchos votantes a nivel nacional y pidió que la embajada norteamericana criticara con dureza al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

“Si recibo apoyo político afuera de Buenos Aires, en el 90 por ciento de los casos es por haber conducido a Boca y el 10 por ciento por ser jefe de Gobierno de Buenos Aires”, dijo Macri en febrero del año pasado durante un almuerzo con la embajadora estadounidense Vilma Socorro Martínez en la residencia diplomática. El relato consta en un cable filtrado por Wikileaks y cedido a Página/12.

El pedido de dureza ante el gobierno nacional ya había sido formulado por el líder del PRO reiteradamente delante de otros funcionarios estadounidenses. El cable da a entender que a la embajadora no le gustó mucho la solicitud de Macri y que se lo dijo al jefe de gobierno porteño.

“Como ya lo ha hecho en el pasado, Macri presionó sobre el enfoque de Estados Unidos hacia los Kirchner, urgiendo una crítica más abierta de las medidas que consideramos poco sabias”, señala el despacho. “La embajadora contestó que continuaremos buscando una relación de trabajo positiva con el gobierno de Argentina.”

El jefe de Gobierno aprovechó el almuerzo para confirmar su candidatura presidencial. “Macri conversó abiertamente sobre sus ambiciones para la presidencia en el 2001”, dice el cable. El dirigente conservador adelantó así a la delegación diplomática algo que haría público recién un año después, el 2 de febrero último.

La embajadora Martínez escuchó a Macri y, antes de redactar el informe al Departamento de Estado, prefirió indicar que una fuente propia le había dado otros datos. Por eso en su texto incluyó el testimonio de “un influyente banquero, cuya hija trabaja con Macri”. El financista, que no aparece identificado en el escrito, dijo que no descartaba la posibilidad de que Macri terminase retirándose de la carrera por la presidencia.

Por su parte, Macri le explicó a la embajadora cómo el manejo del vestuario y del reparto de entradas en Boca lo habían preparado para aspirar a la primera magistratura. “Describió su presidencia del Club Atlético Boca Juniors como una educación política sobresaliente (manejar temas como el acceso a la prensa y a los vestuarios, distribución de asientos y decisiones comerciales al frente de un club con 15.000 socios)”, señala el cable.

Después de hablar de Boca, Macri mencionó su entusiasmo con el triunfo de su amigo Sebastián Piñera en Chile y predijo una ola de gobiernos de derecha en la región. En tal sentido pronosticó el triunfo de José Serra en Brasil en las elecciones de octubre de 2010. Serra, enrolado en el Partido de la Socialdemocracia Brasileña del ex presidente Fernando Henrique Cardoso, había sido derrotado por Luiz Inacio Lula da Silva en las elecciones de 2002. En los días en que conversaron Macri y Vilma Martínez, Lula estaba pidiendo al Partido de los Trabajadores la consagración de la candidatura de Dilma Rousseff.

“Macri cree que hay una tendencia regional hacia la derecha, empezando con la elección de Sebastián Piñera en Chile, alguien a quien Macri describió amistosamente como una mente inquieta que siempre sabe más que los demás, cualquiera sea el tema, cultura, deporte, negocios, gobierno e historia. Macri cree que José Serra ganará la presidencia de Brasil, y él espera seguir la tendencia en el 2011”, informa el cable.

Ocho meses después Rouseff ganaría las elecciones brasileñas en segunda vuelta con más de quince puntos de ventaja sobre Serra.

“Peligrosos”

Tras el pantallazo internacional, los comensales repasaron la actualidad nacional. El Gobierno venía de echar al presidente del Banco Central, Martín Redrado, por negarse a utilizar reservas con destino al Fondo del Bicentenario. El episodio había derivado en un cortocircuito con ramificaciones en el Senado que alteró la paz de enero durante varias semanas. La autora del cable resumió esta parte de la charla con la frase “Kirchners, acabados, pero peligrosos” y describió el intercambio con Macri de la siguiente manera: “Al analizar la abrupta decisión de la presidenta Fernández de Kirchner de despedir al presidente del Banco Central, Martín Redrado, Macri se lamentó por lo que describió como el asalto de la Presidenta y el Primer Esposo Néstor Kirchner a las instituciones del Gobierno y a la responsabilidad fiscal. Nótese sobre este último punto que en una visita anterior Macri había reconocido que el gobierno de los Kirchner era el único que cuidó la caja y siempre tuvo superávit fiscal desde que tiene uso de memoria”.

Macri continuó diciendo que el Gobierno había perdido el apoyo de la clase media. “El estilo agresivo de la Primera Pareja ha alienado a la mayoría de la gente –dijo–, algo que redescubrió recientemente en sus recorridas puerta a puerta por la ciudad”, resume el cable. Al parecer en ese almuerzo no aparecieron los nombres “Cacho” y “Orlando”, dos apodos a los que suele recurrir Macri al describir dichos encuentros.

Sigue el cable: “Hasta los de la clase media-baja (la base política de los Kirchner) están frustrados y podridos con el gobierno nacional. En el frente político, una amplia oposición política se había puesto de acuerdo en el peligro que representaban los Kirchner, pero tendrán que aprender a trabajar juntos para limitar el daño que ellos puedan hacer de acá al 2010”, señala el texto en un tramo donde no queda claro si la opinión es de Macri, de la embajada, o compartida.

Entrenamiento

Sobre el final del cable aparece el único tema de la gestión macrista que ameritó un par de renglones en el despacho y cobra relevancia hoy, cuando el gobierno nacional, las provincias y la ciudad de Buenos Aires discuten las condiciones para entrenar a oficiales de seguridad en el exterior. Macri le pidió a Martínez que los Estados Unidos ayudaran a entrenar a la Policía Metropolitana. Entonces la embajadora sugirió la visita de un jefe o ex jefe policial exitoso de una gran ciudad. Pero Macri le dobló la apuesta: ¿qué tal si nos mandan a un “personaje emblemático” de los Estados Unidos para el festejo del Bicentenario?

El “emblemático” estadounidense nunca llegó. Macri tuvo que arreglarse con talento local. Los artistas de la Orquesta, el Ballet y los coros estables del Teatro y la Filarmónica de Buenos Aires. Según las crónicas, entre los 2700 invitados la presencia más “emblemática” fue la del presidente José “Pepe” Mujica, que recordó que tenía una deuda con su padre, quien alguna vez había venido al Colón, al que definió como “una vidriera un poco aristocrática”.

sodonnell@pagina12.com.ar


Nota Original: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-162783-2011-02-21.html

  AUTOBOMBO EN 2006


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Un año antes de las elecciones presidenciales del 2007, Mauricio Macri presentó su oferta electoral a la Embajada de Estados Unidos. No se anduvo con vueltas. “Somos el primer partido pro mercado y pro negocios en cerca de 80 años de historia argentina que está listo para asumir el poder”, dijo ante el jefe de misión y el consejero político, según un cable diplomático obtenido por Wikileaks al que tuvo acceso Página/12.

Como muestra del clima de negocios que sabe generar, el jefe de Gobierno porteño asistió acompañado solamente por su íntimo amigo y empresario Nicolás Caputo, uno de los principales contratistas de la ciudad. Sin vueltas, el cable describe a Caputo como un “asociado a Macri y hombre de negocios local”. Meses más tarde, a poco de asumir Macri en la ciudad, Caputo tuvo que renunciar a una asesoría ad honórem en el gobierno porteño por negocios incompatibles con la función pública.

Según el cable, dijo que su Fundación Creer y Crecer estaba trabajando con el Instituto Republicano de los Estados Unidos (y también con la Fundación Konrad Adenauer de los democristianos alemanes) en la formación de cuadros. El Instituto Republicano pertenece al partido de George Bush. Caputo aprovechó para meter un bocadillo: dijo que los jóvenes de la fundación estaban un poco ansiosos porque los vaivenes de la política no les permitían concentrarse en proyectos de largo plazo.

En cuanto al panorama electoral, Macri predijo correctamente que el kirchnerismo ganaría fácilmente las elecciones del 2007, pero dio por sentado que el candidato sería Néstor y no Cristina Fernández. Dijo que estaba analizando una alianza con el ex ministro de Economía Roberto Lavagna pero que no lo convencía, porque a su juicio Lavagna se rodeaba con personajes del pasado, como Duhalde y Alfonsín. Macri, según el cable, dijo que dudaba entre presentarse a jefe de Gobierno o competir en el ámbito nacional, algo que por entonces era de público conocimiento.

Macri dirigió “fuertes críticas” hacia el gobierno nacional, pero también le reconoció algunos logros. El cable dice que el jefe de Gobierno fustigó la política exterior de Kirchner, a la que describió como innecesariamente confrontativa, y ridiculizó los esfuerzos oficiales para atraer inversiones extranjeras.

“Argentina no está consiguiendo las inversiones que necesita, especialmente en el sector energético. Kirchner piensa que puede ir a Nueva York, tocar la campanita en la Bolsa de Comercio y decirles a los inversores ‘antes no cumplimos nuestras promesas pero ahora pueden confiar en nosotros’. Habrá que trabajar mucho para traer a los inversores de vuelta a la Argentina”, dijo el líder del partido “pro mercado”.

Los elogios de Macri al gobierno de Kirchner merecieron en el cable el mismo espacio que las críticas. En su valoración de los aspectos positivos del gobierno nacional, Macri se valió de otra referencia histórica, igualmente imprecisa, pero más cercana en el tiempo. “Macri destacó que la disciplina fiscal del Gobierno es un cambio positivo con respecto a gobiernos pasados, y reconoció que la proyección económica robusta para el año que viene significa que Kirchner probablemente ganaría la reelección”, parafrasea el autor del cable. Después añade una cita textual: “Kirchner entiende que el dinero es poder, por eso ha puesto el énfasis en mantener un superávit fiscal. Por primera vez en la historia reciente Argentina no tiene que preocuparse de poder pagar sus cuentas”, afirmó Macri.

El cable del 2007, firmado por el consejero político Mike Matera, termina diciendo en tono aprobatorio que “actualmente Mauricio Macri es el líder de la oposición de centroderecha”. Agrega que “es uno de los pocos líderes de la oposición que pueden competir codo a codo con los potenciales candidatos de Kirchner” en la Capital Federal o llegar “a un potencial segundo lugar en una competencia presidencial con el propio Kirchner”.


Nota Original: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/162783-52119-2011-02-21.html