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Según informe policial de Vence, esta mañana, poco antes de las siete, Witold Gombrowicz habría sido hallado sin vida en su modesta cocina de la calle Lyon. Su cuerpo engordado por los corticoides que le trataron el asma durante los últimos trece años se desplomó sobre la mesada de granito. Un infarto de miocardio le arrebató el último pensamiento aproximadamente seis horas antes de ser encontrado por su hija menor, declaró la pericia forense a La Provenza.

Margarita traía consigo un ramillete de fresias y jalea real para amedrentar los malos humores de su padre, acrecentados durante el invierno. Lo sabe; habrá de llorarlo a chorros sobre el empedrado de Vence en las próximas heladas y, en los viveros de la periferia rural, cuando se aburra de las flores de estación.

En el pantalón de gabardina gris, más precisamente, en el bolsillo derecho de esta prenda, se le encontró además creemos que fue el perito un manojo de llaves reunidas por una arandela de hierro añosa en la que se lee: Thames 1257. ¿Gombrowicz imaginó regresar a la casa de Bernal?. ¿Habría querido despedirse de Macedonio con vino? Margarita no lo sabrá nunca, pero hubiese deseado poder acompañarlo a Buenos Aires alguna vez.

"Cuanto más inteligente se es, más estúpido". Así, encabezó la ultima página de su diario y, seguramente, así se titulará off the record el inminente articulo de La Provenza que narrará mañana, las crepitaciones de su adiós.

Llaves y un diario de anotaciones fueron los únicos elementos personales acopiados en las actas legales.

¡Ved todos esos festines del intelecto! ¡Esos descubrimientos! ¡Esas perspectivas! ¡Esas publicaciones! ¡Congresos! ¡Discusiones! ¡Institutos! En el curso de las discusiones que agitan el pensamiento occidental no oiréis jamás elevarse una voz para decir "Yo no sé muy bien"

(Estas ideas continuaban la página de su diario. No fue material seleccionado por La Provenza. Quizás, los editores experimentados de periódicos sepan mejor que nosotros que basta un titular para transmitir el deceso de un hombre).

Silencio.

Sí, asfixiado por la estrechez del Sena, seguramente Gombrowicz hubiese preferido regresar a Bernal y contra el Río de la Plata, despedir a su amigo.

Durante la aspereza del frío europeo, intentando entibiar las ánimas enrarecidas, Witold Gombrowicz supo internarse sistemáticamente a lo largo de veinte años, en el tercer dormitorio de la casa de Rosa del Mazo Aguilar Ramos, madre de Macedonio y benefactora de todos los Fernández. A Macedonio le dejo aquella construcción inglesa en el partido de Bernal, de ventanas angostas que permitía el ingreso de un sol aun, sin contraindicaciones. Este la disfrutó en soledad, en familia, y finalmente, en compañía de amigos. En su cuarto impar, acicateados por las hebras de luz, ambos camaradas de la causa metafísica lamían y relamían sus modestas certezas. Los hermanó el aquerenciamiento con el nordeste provinciano y la náusea por el tono pontificador: "Es escandaloso que la gente no haya encontrado aún el lenguaje para expresar su ignorancia", se decían.

Silencio.


Nota Original: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/14-26870-2011-01-06.html


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Estábamos lejos. Fuimos parte de esos chicos que la madre de Dalmiro Sáenz llamó "oriundos del 6000 de cualquier calle". Eramos felices. Los monoblocks nos protegían de un afuera hostil, inasible a las tardes abiertas sobre los yuyos del campito. Allí nos mezclábamos inmunes a los abismos de clase. Eramos diáfanos.

En aquella época me gustaban los gatos, al cabo de veinticinco años con enorme sorpresa, me he reencontrado en una foto donde dos de estos felinillos de carácter autárquico se posan a los lados, sobre mis hombros. Hoy, su pelaje me genera electricidad en los dientes. Sí, la misma electricidad del bruxsismo nocturno que ha hecho estallar mi muela -en ficha ASOR Nº 26 , regalito de pascua.

Poca plata, poca sofisticación, poco Súper Yo; éramos pura gana de abrazarnos. Mi hermano me quería. La nariz se me perdía entre sus bucles dorados esperando hallar el perfume que en mí, jamás encontraba. En él, el shampoo siempre era más rico.

Federico pestañaba a la velocidad de la luz y, se desplazaba insistentemente. Ahora lo llamamos "hiperquinesia" y organizamos largas reuniones para sensibilizar a los padres acerca de las "anomalías" que presentan sus hijos en clase. Imploramos que la bendita providencia los ilumine y los conduzca masivamente al terapeuta y/o a la pastillita; a fin de cuentas, cualquiera de las dos opciones mermará la culpa de mis colegas que, no pueden dejar de fantasear con arrojar a estos púberes por la ventana más próxima.

Pero en aquellos días, el andar fulgurante de Federico me despabilaba de somnolencias melancólicas, del sueño de otros. Mi hermano reía a borbotones. Magra diferencia de edad entre nosotros y sin embargo, con la tenacidad de Alberto Demiddi, un 25 de mayo de 1979 esa que fui, apretó los ojos y deseó que aquel niño, no creciera nunca jamás. Que ese, fuese el último de sus cumpleaños. Algo intuí; algo vislumbré de un afuera hostil y, ofrecí pacto a Satán para continuar husmeando eternamente en su cabeza rizada.

"Van a dejarte el pasaporte en White 6893, ese es el domicilio de mi D.N.I. Saludos". La línea monolítica del e mail recibido esta tarde, les juro, escarchó el café con leche. Y aunque la odontóloga me prohibió terminantemente, no pude evitar la compulsión de rechinarme las muelas. Entre mi hermano y yo, ha pasado mucha agua y otra se estancó debajo del puente.

De tanto en tanto, releo nuestra dedicatoria en la página 0 de "Lo espiritual"... de Kandinsky. En esa otra vida, Federico pintaba y Candela cantaba. Así nos re escribe mi madre frente a lejanos amigos y de paso, se evita pensar en el posterior derrotero de injurias por las figuritas in mobiliarias que pusieron en evidencia, la degradación de nuestras almas.

Que esto lleva mucho tiempo hermano y, tengo miedo de morirme.

Pd: A tus pies, rendido un León.


Nota Original: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/14-24214-2010-06-29.html


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Piensa. Calcula la noche en que volverá a ver telas de araña similares a las que acaba de quitar del último estante de su biblioteca modesta. Y sí, las mujeres solas suelen tener bibliotecas prudentes, no sin genuinas perlas, que deben poder ser trasladables de departamento a departamento en diez o doce cajones de manzana. Es que el concepto de practicidad se impone al de abundancia. Estas señoras han entendido que el exceso obstaculiza, encorseta y por fin, te obliga tarde o temprano a hociquear. Lo comprenden aunque es seguro que de tanto en tanto ansían el sobrante y a escondidas quizás, hasta lo sueñen.

¡Puta! ¿Y cómo es que este verano concentró tantos insectos? ¿Cómo es posible que las arañas se hayan vuelto bestias voraces? ¿No se dan por vencidas? Uno destruye sus artefactos, anula sus intenciones con plumas de ganso, en milésimas de segundos les vomita su insignificancia. Dignas de envidia, sin embargo, se sobreponen en sorprendentes lapsos de entre 48 y 72 horas; su umbral de resistencia a la frustración alguna vez será estudiado por la biología.

Es un dato cronometrado; dos a tres días. Ella lo observó durante semanas, a estas alturas, creo que meses. En los últimos tiempos el aplax no funciona, una suerte de acostumbramiento inhibe la acción terapéutica y entonces las redes de los depredadores, las disonancias de Rita Lee a la postre del Rock and roll, y la correspondencia apolillada son sus principales disecaciones científicas. Las mujeres solas se pegan a la ciencia para no llorar a chorros "como canillas abiertas y olvidadas" Girondo . ¡Ay! ¡Siempre le ha tentado escribirlo de un tirón, en alguna parte donde pudiera prescindir de la cita, donde el lector pudiera atribuírselo a su persona sin más!. No pudo, no podrá. Supongo que la habita una buena porción de ley paterna y la insoslayable matriz Nac. & Pop que jamás le perdonaría la subestimación del lector, real y/o imaginario.

Doy fe que intentó ser amigable. Antes, preparó dulces caseros durante tardes enteras. Antes, se perdió en el amor o en aquello que lo antecede, e hilvanó con esmero las imágenes por las cuales la vida vale la pena ser vivida. Doy fe porque oí el crujido de sus vísceras abandonadas mascullando ganas y sólo ganas, sin paz, ni pan, ni agua. Doy fe porque presencié cómo cada noche permitió que su cintura retozara en un mismo cuadrante; aun fastidiada, aun aburrida, aun desorientada lo permitió y se comprometió mientras pudo con la decisión de alojarse en ese recorte. ¿Zigzagueó? ¿Por supuesto! Una cama de dos plazas es una fina tanza en donde la contención / opresión -la transferencia con uno u otro término del binomio, se deja al libre albedrío del lector son extremos que se respiran cerquita.

Pero con todo, resistió el embate por temporadas cuantitativamente respetables.

Culpa de esta recidiva cíclica que cada tres o cuatro años suele provocarle oleadas de insomnio, con ese mismo cuerpo agotado por la falta de descanso un amanecer templado se marchó de allí también. En el cuadrante izquierdo de un sommier confortable clavado sobre el 10º B de una ciudad chata y pretenciosa sintió quebrársele la voluntad, reincidir. Hubiese preferido que la ataran, que una ampolla de alopidol inyectada por los hombres que la quieren bien, le abortara la compulsión. Pero estos recursos jamás serán dignos de su persona, lo sabe: a la locura hay que merecerla.

"Linda y buena" aunque" "Ya no sos mi margarita". Lo escucha de las arañas, de su padre y de ese mulato fibroso que, en este verano aciago imbuido en el conjuro de maldiciones populares a la Empresa Provincial de la Energía, le enseñó a bailar la salsa de La Habana.

¿Viste? Ahora empezás a comprender que hay otros a los que la vaga idea de permanencia sobre el mobiliario cama, les descascara la dermis. Y no portan culpas ni contemplaciones.

Al cabo de cumplir 31, el Hada protectora, que repartía sus buenos oficios entre las amigas del grupete, fue ganada por el sector reaccionario del sindicato, por la burocracia. Cuando el dos de febrero las agujas llegaron a las 00 hs, nuestra madrina tomó la palabra y nos explicitó su opción por "la plancha". Instó a que de ahora en más, cada una se la rebusque como pueda.

Y esto, se ha puesto heavy.

candelasialle@hotmail


Nota Original: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/14-23056-2010-04-07.html