CONOCIDOS QUE SE FORMARON EN LOS SECUNDARIOS MILITARES
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Los liceos militares acompañaron el entrenamiento castrense con una sólida formación académica. Familias con aspiraciones encontraban en esas escuelas públicas, gratuitas hasta fines de los ’90, un lugar de reaseguro para la educación de sus hijos. Un repaso por los egresados más notorios arroja una miscelánea que tributa en las más variadas vertientes. El ex presidente Raúl Alfonsín fue compañero en el Liceo General San Martín del general Albano Harguindeguy, ex ministro del Interior de la última dictadura. Otro ex presidente radical, Fernando de la Rúa, egresó del Liceo General Paz de Córdoba. Varias décadas después se recibió en el mismo lugar el senador Luis Juez. El vicepresidente Julio Cobos egresó del Liceo General Espejo de Mendoza. El ministro de Seguridad de la comuna porteña, Guillermo Montenegro, completó su secundario en el Liceo Naval Almirante Brown.
La lista se nutre del ex vicepresidente y gobernador bonaerense Carlos Ruckauf, quien llevó como ministro de Justicia a un también egresado del Liceo General San Martín, Jorge Casanovas. En ese primer liceo se recibieron también Ricardo López Murphy, el procurador de la Nación Esteban Righi, el ex titular de la Unión Industrial Argentina Jorge Blanco Villegas, el ex ministro de Carlos Menem y rector de la Universidad de Belgrano Avelino Porto. Carlos Floria, ex embajador en la Unesco, el banquero Manuel Sacerdote, el empresario Osvaldo Tizado, el físico Mario Mariscotti también pasaron por las aulas del liceo creado por Justo y Basilio B. Pertiné, abuelo de Inés Pertiné, la esposa de De la Rúa.
Las vueltas de la historia y de las relaciones hicieron que el otro nieto de Pertiné, el contraalmirante Basilio, fuera quien ganó la licitación para construir el edificio del nuevo liceo naval que, por ahora, sigue funcionando en un local reacondicionado de una concesionario de autos en Vicente López. Egresados de ese liceo Almirante Brown, originariamente ubicado en Río Santiago, son el ex director de La Nación, Claudio Escribano, el actor Ulises Dumond y el médico Alberto Cormillot.
En Córdoba, en la misma institución donde años antes había obtenido su título De la Rúa, también recibieron formación militar ex dirigentes de la guerrilla de los ’70, como Fernando Vaca Narvaja e Ignacio Vélez.
Nota Original: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/140740-45324-2010-02-21.html
23 de marzo de 2010 a las 11:06
Creo que es evidente que la formación de todos ellos es buena porque de hecho han demostrado poder llegar a ocupar los lugares que ocuparon porque tienen preparación y a eso lo dá una buena educación.
Los liceos militares son las únicas instituciones educativas que en mi parecer son integrales, no conozco ninguna otra que además del ámbito académico se ocupe de lo espiritual, la disciplina, los valores y muchas otras cosas más.
Creo que la diferencia radica en cómo cada una de las personas utiliza esa preparación; ser una persona instruída, educada y preparada para la vida no siempre es bien utilizada.
Aquel que tenga maldad o ambición desmedida, empleará esa formación en beneficio propio.
Con el criterio que se está actualmente censurando la educación que se imparte en los liceos militares, también podrían luego censurar los colegios reliosos porque de allí también salen degenerados o malas personas.
Creo que estar en democracia es permitir la libre elección y también creo que la gente debe saber que una educación con base militar no es estar generando militares sino hombres y mujeres de bien y con valores, cosa que actualmente nuestra sociedad carece.
Soy madre de un cadete y estoy orgullosa de que mi hijo hoy de 15 años me respete como lo hace y tenga un objetivo y una meta en su vida como lamentablemente no lo tienen muchos chicos que terminan en el suicidio y en la droga o en la depresión.